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Más allá de la cancha: El recreo divide a niños y niñas
Recientemente, el psicólogo Alberto Soler, analizó los resultados de una investigación hecha hace dos años por un arquitecto polaco en escuelas de Cataluña. El cual demostró una constante bastante interesante: los niños (hombres) que aman los deportes tienden a ocupar mucho más espacio dentro de las instalaciones y las niñas, se ven empujadas hacía las orillas. Todo gracias a que el diseño de la escuela gira entorno a una cancha. Lo que confirma que el patio del recreo no es igual para todos y de manera indirecta, sigue manteniendo las ventajas del espacio poniendo a unos sobre otros.
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Un problema que viene de años atrás
Desde el año 2010, las investigadoras Amparo Tomé y Marina Subirats hablaron sobre esto en su libro Balones de fuera, en el que tocaron cómo estas dinámicas reflejan estructuras de poder desde muy pequeños. Además de que mencionan que es urgente diseñar espacios que fomenten el juego compartido y hagamos a un lado las actividades estereotipadas.
La especialista Florencia Finger Chouhy publicó en 2010 el artículo de Apropiación del patio escolar: la titulación cambiante. En el incluye alternativas diseñadas por los propios alumnos para redistribuir el espacio dentro del patio. Los niños propusieron usar las canchas solo algunos días a la semana o por grados. También sugirieron asignar otras áreas del patio para otras actividades, como juegos de mesa o espacios solamente para descansar. Con estas alternativas, el recreo deja de ser exclusivamente para un grupo y se convierte en un espacio en el que todos los niños tienen un lugar para divertirse.
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La igualdad empieza desde pequeños
Más que lograr una convivencia perfecta, el verdadero reto es que tanto los niños como niñas se sientan con el derecho de ocupar un lugar valioso en la escuela. Se trata de validar que sus intereses no siempre serán los mismos y de garantizar de que habrá siempre, un espacio seguro para todos. Sin importar si quieren jugar futbol o leer un libro. Y aunque el patio del recreo no es igual para todos, todos merecen el mismo protagonismo.
