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Sleep divorce: ¿Dormir separados puede salvar tu relación?
No es tan dramático como suena, el sleep divorce es un acuerdo mutuo en el que la pareja decide dormir en camas separadas o cuartos diferentes, ya sea todos los días o algunas veces por semana.
Más que ser un desplante, es una estrategia logística. Ya que cuando hay hijos, el cansancio acumulado pesa mucho más. Y si a eso le sumamos que uno de los dos ronca, se mueve mucho, tiene horarios diferentes o le gusta jalar toda la cobija al dormir, el espacio que debería estar diseñado para descansar, se convierte en un campo de batalla pero en silencio y con luces apagadas.
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Beneficios de dormir separados
Las parejas le dieron el sí al matrimonio y al sleep divorce se han dado cuenta de que no hay razones para sentir culpa, ya que elegir tu propio espacio para pasar la noche no es egoísmo, sino una manera diferente de cuidarse. Estos son sus principales beneficios:
- Mejora el sueño profundo: Al eliminar las interrupciones nocturnas del otro, las parejas logran alcanzar ciclos de sueño completos. Los cuales son esenciales para regular el cortisol, la famosa hormona del estrés.
- Adiós al resentimiento inconsciente: Se acabaron esos enojos silenciosos a las tres de la mañana porque tu pareja no te deja dormir y los reclamos al despertar.
- Más paciencia: Los papás que duermen mejor se convierten en adultos con un mejor control de sus emociones. Se vuelven más empáticos y consiguen más energía para afrontar los retos del día a día con los niños.
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Cómo puedes empezar a aplicarlo sin perder la conexión con tu pareja
Una de las preocupaciones más grandes del sleep divorce es perder la intimidad con la pareja, pero la clave está en la intención. El distanciamiento tiene que ser exclusivamente para el momento de cerrar los ojos. Momentos como platicar antes de dormir, el contacto físico y la vida sexual deben seguir teniendo el mismo espacio que ocupaban en la agenda.
Pueden empezar probando solo los días entre semana (cuando la rutina es normalmente más pesada) y regresar a la misma cama los findes. Una relación fuerte y feliz no se mide por compartir el mismo colchón, sino por la calidad de tiempo que comparten estando despiertos.
