A esto se suma una estimación de la UNICEF recopilada en 2026. En 21 países, alrededor de 20 millones de adolescentes de 12 a 17 años —casi 1 de cada 5— estuvieron expuestos a alguna forma de explotación o abuso sexual facilitado por la tecnología.
“De allí que el primer paso sea la prevención que no consiste únicamente en limitar el tiempo frente a las pantallas, sino en enseñar desde edades tempranas a reconocer el acoso, proteger la privacidad, identificar solicitudes o contenidos sexuales no deseados, así como evitar compartir imágenes íntimas y saber cómo bloquear, guardar evidencia y pedir ayuda”, explica Veronica Morales, de Tejiendo Redes Infancia, plataforma de América Latina que defiende y promueve los derechos de niñas, niños y adolescentes.
4 acciones para la prevención de la violencia digital
“La violencia digital es aquella que se manifiesta a través de algunas de las herramientas digitales que utilizan niñas, niños y adolescentes. Entre ellas: grupos de WhatsApp y cualquier otra plataforma digital como YouTube, Facebook, Instagram o TikTok, entre otras”, destaca Verónica Morales, en entrevista exclusiva para bbmundo.
De esta manera, “si tu hija, hijo o adolescente te comunica que sufre o sufrió violencia digital o bien si descubres que está siendo violentado, lo primero que tienes que hacer es no culparlo ni regañarlo, ya que es un menor de edad y, por lo general, los violentadores son adultos y siempre buscarán hacer daño a los grupos vulnerables”, destaca Verónica Morales.
Toma nota y pon en práctica estas 4 acciones preventivas
- Protegerse dentro y fuera de la familia. La persona agresora no necesariamente es un desconocido. UNICEF encontró que 64% de los adolescentes mexicanos que sufrieron explotación o abuso sexual facilitado por tecnología conocían a quien los agredió.
- Evita guardar silencio. Creer que si no lo nombras no pasó nada es muy riesgos, ya que el silencio es un obstáculo central: 32% de los adolescentes afectados en México no contó a nadie lo ocurrido, principalmente por vergüenza, miedo o desconocimiento sobre dónde pedir ayuda.
- Explicar a tu hijo lo que es público y lo privado ¡Eso incluye las redes sociales! Si le piden enviar fotos privadas, direcciones, datos bancarios o cualquier otra información sensible, indícale que no es lo correcto. Que no importa quién se la pida, deberá evitar compartir cualquier imagen o contenido con el que no se sienta cómodo.
- La prevención debe involucrar a toda la familia: Fortalece la educación digital y construye relaciones de confianza para que niñas, niños y adolescentes puedan pedir ayuda sin temor a ser juzgados o rechazados.
Conoce la violencia digital más común en México
Recuerda que para un número importante de jóvenes el mundo no se divide en digital y real, es uno solo. De allí, la importancia de darle herramientas tangibles para que sepa protegerse de las violencias digitales:
- Ciberacoso: Insultar, amenazar, humillar o difundir rumores sobre una persona mediante redes sociales, chats, videojuegos o plataformas digitales.
- Grooming: Un adulto se gana la confianza de un niño, niña o adolescente en internet con el propósito de manipularlo o involucrarlo en situaciones de carácter sexual.
- Difusión de imágenes íntimas sin consentimiento: Compartir fotografías o videos privados de un adolescente sin su autorización, incluso cuando originalmente fueron enviados de manera voluntaria.
- Suplantación de identidad: Crear una cuenta falsa haciéndose pasar por un niño, niña y adolescente para engañarlo, perjudicar su reputación o contactar a otras personas en su nombre.
- Sextorsión: Amenazar a un niño, niña o adolescente con publicar imágenes o videos íntimos para obligarlo a enviar más contenido, dinero o realizar alguna acción.
Directorio de acompañamiento
Si consideras que tu hijo sufrió violencia digital acude a estas organizaciones civiles para recibir orientación legal, psicológica y otros tipos de acompañamiento.
