También te puede interesar: No son golpes, pero sí duele: Violencia psicológica en niños
Primero: valida lo que siente
Cuando un niño se siente excluido, lo más importante no es arreglar la situación de inmediato, sino prestar atención y hablar con tu hijo, así le haces sentir que sus emociones son válidas. Frases como «no pasa nada», «ignóralos» o «seguro no fue para tanto» pueden minimizar lo que está viviendo.
En su lugar, intenta hacerle saber que entiendes lo que está pasando y que es normal sentirse triste. Así ganas su confianza y abres un espacio seguro a tu hijo para poder acercarse a contar lo que sienta. Sentirse escuchado le da seguridad emocional.
Evita resolver por él… pero tampoco lo dejes solo
Es normal querer intervenir, hablar con otros papás o con la escuela de inmediato. A veces será necesario, pero no siempre. Primero observa si es una situación constante o algo muy puntual, si tu hijo quiere ayuda o solo quiere ser escuchado y lo más importante es notar cambios en su comportamiento o ánimo.
Acompañar no siempre significa intervenir, muchas veces significa estar presente para ellos.
Ayúdalo a poner en palabras lo que siente
Muchos niños no saben explicar lo que sienten, solo saben que hay algo que los molesta o les duele. Pero puedes ayudarles con preguntas en las que ellos deberán de explicar más sobre lo que sienten en ese momento como:
- «¿Qué fue lo que más te hizo sentir mal?»
- «¿Cómo te sentiste cuando pasó?»
- «¿Qué te hubiera gustado que fuera diferente?»
Refuerza su valor
Cuando un niño se siente excluido, puede empezar a pensar que el problema es él. Recuérdale que no todos los grupos son para todos, que su valor no depende de la aprobación de los demás y que siempre ser diferente no es algo malo.
Evita hablar mal de los otros niños y enfócate en fortalecer su autoestima, no en crear más conflicto.
Fomenta espacios donde sí se sienta incluido
A veces el problema no es el niño, sino su entorno. Fomentar actividades extracurriculares, tener nuevos grupos o espacios donde pueda conectar desde sus intereses pueden marcar una gran diferencia.
Sentirse aceptado cambia por completo su experiencia y su sentir.
¿Cuándo sí buscar apoyo externo?
Si notas que la exclusión es constante y viene acompañada de:
- Tristeza prolongada.
- Cambios en el sueño o apetito.
- Resistencia a ir a la escuela.
- Comentarios negativos sobre sí mismo.
Es importante buscar apoyo con la escuela o con un profesional.
