También te puede interesar: Billy el monstruo comecalcetines: el cuento que encanta a los niños
Primero lo imaginan y después lo entienden
Durante su infancia, los libros no son solo textos sino experiencias. Un cuento que es leído en voz alta despierta algo mucho más profundo que aprender sílabas. Los críos en esa etapa no leen juntando palabras, leen con la emoción y su imaginación.
Por eso, cuando un niño se ríe con un cuento, se sorprende o quiere repetir la misma historia mil veces, ya está desarrollando una relación con la lectura.
Cuando aprenden a leer de manera más estructurado y se vuelve solo una tarea, muchas veces la experiencia cambia. La lectura se puede convertir en repetir sílabas, corregir errores o completar ejercicios y sin darnos cuenta, algo que antes disfrutaban lo ven ahora más como una obligación.
Leer no debe ser por obligación
Fomentar la lectura no se trata solo de enseñar a leer, se trata de crear momentos donde puedan imaginar, jugar con las palabras, hacer voces, moverse y contar esa historia a su manera.
Puedes ayudarlos a que integren rimas, gestos o movimientos que hace que vivan las historias de una forma más activa y divertida que los ayude a mantener esa concentración e imaginación que necesitan para su edad.
Acompáñalos sin presionarlos. Leer juntos, permitir que elijan cuentos o repetir sus historias favoritas puede hacer que la lectura se convierta en algo que quieran y no el algo que tengan que hacer.
