fbpx

, ,

¿Tu crío le pegó a otro niño?: qué hacer en ese momento

/

Tu hijo le pegó a otro niño y todos te miran. Esto es lo que sí ayuda (y lo que no) para manejar la situación sin hacerlo sentir peor.

Mi hijo le pego a otro
Seguro te ha pasado que estás en el parque o un espacio abierto y de pronto pasa que tu hijo le pega a otro niño y sientes cómo todas las miradas de las demás mamás caen sobre ti.

Es común que en el momento te de pena, enojo y hasta confusión por no saber cómo actuar. Y no sabes si regañarlo, pedir perdón, levantarlo o irte con tu crío. Primero respira, porque ese momento, aunque sea muy incómodo, también es una oportunidad para enseñarle algo importante.

También te puede interesar: ¿Por qué mi hijo se porta peor conmigo? La realidad de ser mamá

Tu hijo no es “malo”

Que un niño pegue no significa que ya sea agresivo o que estés haciendo algo mal, significa que es pequeño y que su cerebro todavía está aprendiendo a gestionar emociones que llegan a ser intensas. Y aunque no lo creas, esto es de lo más común cuando tienen entre 2 y 5 años.

Recuerda que están aprendiendo a explicar en palabras lo que sienten, y a veces el cuerpo reacciona antes que el pensamiento.

También te interesa: Cómo enseñar respeto y empatía para prevenir el bullying

Cuando tu hijo hace la acción de pegarle a otro niño, es un momento de tensión y es fácil reaccionar desde el impulso. Gritarle delante de todos o avergonzarlo puede hacer que se cierre emocionalmente en lugar de aprender.

Pero también obligarlo a pedir perdón sin entender lo que pasó hace que pierda sentido, porque no hay un aprendizaje real detrás e ignorar lo que pasa tampoco ayuda, porque los deja sin guía en una situación en la que sí necesitan acompañamiento.

¿Cómo debo actuar?

  1. Atiende al niño que recibió el golpe. Lo mejor es validar lo que pasó y preguntar si está bien, esto le enseña a tu hijo que sus acciones tienen un impacto en los demás.
  2. Acompaña a tu hijo. Habla con tu hijo y valida su enojo del momento, pero haciéndole ver que no por eso tenía que pegarle. No justifiques su acción, solo ponle nombre a lo que pasó.
  3. Marca el límite con calma. Con voz firme pero tranquila, deja claro que pegar no está bien. No necesitas darle todo un sermón, solo dale claridad y coherencia.

Muchas veces queremos que pidan «perdón» de inmediato, pero no siempre es lo mejor. A su edad pedir disculpas, todavía no es algo que comprendan del todo y en lugar de forzarlo, puedes guiarlos a reparar sus acciones de otras formas, como preguntar si el otro niño está bien.

A medida que crecen, empiezan a entender el impacto de sus acciones y es momento de ayudarles a pensar en cómo reparar lo que hagan para que su manera de disculparse se sienta genuino.

Comparte esta nota

Más sobre este tema
, ,

Qué te pareció esta nota

0 / 5. 0

TAGS: