¿Qué es el cáncer de endometrio?
El cáncer endometrial es un tipo de tumor que comienza en el útero, en la capa de células que forman el revestimiento y de acuerdo con la oncóloga Carolina Blanco Vázquez, existen diversos factores que conducen al riesgo de desarrollarlo, entre los que se encuentran:
- Nunca haber estado embarazada.
- Obesidad. El exceso de grasa corporal altera el equilibrio hormonal de tu cuerpo.
- Comenzar la menstruación a una edad temprana (antes de los 12 años) o iniciar con la menopausia a una edad tardía.Patrones de ovulación irregulares.
- Cambios en el equilibrio de las hormonas femeninas: estrógeno y progesterona.
- Presentar síndrome de ovario poliquístico.
- Vivir con diabetes tipo 2.
- Tener antecedentes familiares de cáncer de endometrio en un familiar de primer grado (madre, hija o hermana).
- Edad avanzada. El cáncer de endometrio puede ocurrir después de la menopausia.
“Si tú decidiste no embarazarte no significa que tengas tumores en el endometrio, pero si tienes hemorragias después de tu periodo menstrual sí es importante que acudas con tu ginecólogo. Sin embargo, si no pudiste embarazarte y tienes más bien infertilidad, pídele a un oncólogo revisar cómo está tu endometrio”, explica la experta Blanco Vázquez.
Infertilidad y cáncer de endometrio
Uno de los principales factores de riesgo para presentar infertilidad son alteraciones en el endometrio, entre ellos el cáncer. Es decir, “la causa número uno de infertilidad en el mundo es la endometriosis; y con el ultrasonido, los oncólogos vemos si está engrosado o no el endometrio y porque no se ha desprendido durante la menstruación”, advierte la experta.
Las hemorragias asociadas al cáncer endometrial suelen tener características específicas:
- Sangrado fuera de lo normal: aparece entre periodos, después de relaciones sexuales o en momentos inesperados.
- Después de la menopausia: cualquier sangrado vaginal tras haber dejado de menstruar es una señal de alerta importante.
- Flujo más abundante o prolongado: menstruaciones más intensas de lo habitual o que duran más días.
- Sangrado irregular: puede ser intermitente, con días sin sangrado y luego reaparece.
- Color variable: desde rojo brillante hasta marrón oscuro, a veces con aspecto acuoso o mezclado con secreción.
- Puede acompañarse de otros síntomas: como dolor pélvico o sensación de presión en etapas más avanzadas.
