¿Cuántas veces al día pierdes la paciencia con tus hijos? Ten cuidado porque las reacciones que llegues a tener con ellos puede ser contraproducente en su desarrollo, ya que un estudio ha demostrado que los niños maltratados tienen cerebros más pequeños.

¡Aguas! Niños maltratados tienen cerebros más pequeños

Como ya hemos hablado, el maltrato tiene repercusiones a nivel psicológico, pero ¿alguna vez te habías planteado la idea de que esto los dañara a nivel neuronal? Esto lo ha demostrado un estudio publicado por la Universidad de Montreal y la Universidad de Stanford, donde se plantea que adversidad y la ansiedad de la niñez se han asociado con un mayor riesgo de padecer anomalías estructurales del cerebro.

Sabrina Suffren, principal autora de la investigación explicó que «las implicaciones van más allá de los cambios en el cerebro. Creo que lo importante es que los padres y la sociedad comprendan que el uso frecuente de prácticas de crianza duras puede perjudicar el desarrollo del niño. Estamos hablando de su desarrollo social y emocional, así como de su desarrollo cerebral».

El estudio donde se evaluó a 94  niños, entre los 2 y 9 años, han demostrado que aquellos que han sufrido abuso sexual, físico o emocional, tienen los córtex prefrontales y la amígdala más pequeños, las cuales desempeñan un papel clave en la regulación emocional y la aparición de la ansiedad y la depresión.

En la investigación que determinó que los niños maltratados tienen cerebros más pequeños,  se habla que los adolescentes que habían recibido amenazas y golpes durante la infancia, presentaban regiones cerebrales más pequeñas.

Sabrina Suffren explica que un estudio publicado en 2019 «mostró que las prácticas de crianza duras podrían causar cambios en la función cerebral entre los niños, pero ahora sabemos que también afectan a la propia estructura del cerebro de los niños».

Consecuencias psicológicas

El maltrato causa estrés y se asocia a trastornos del desarrollo cerebral temprano. Los casos extremos pueden alterar el desarrollo del sistema nervioso. Los adultos que han sufrido maltrato en la infancia corren mayor riesgo de sufrir problemas conductuales, físicos y mentales como:

  • Actos de violencia como víctimas o perpetradores
  • Depresión
  • Obesidad
  • Comportamientos sexuales de alto riesgo
  • Embarazos no deseados
  • Consumo indebido de alcohol, tabaco y drogas
  • Depresión, agresividad y baja autoestima
  • Desórdenes alimentarios como anorexia o bulimia
Artículo original: abc.es