La comida representa amor, nutrición, cariño, además de ser una actividad que crea una conexión básica e importante entre la mamá y el bebé, a través de la lactancia. Pero además de ser una fuente de placer, sin duda nos representa muchos retos: en especial cuando los niños se niegan a comer o son quisquillosos a algún alimento. Esto sin duda puede convertir la casa en un campo de batalla y nos puede llevar a querer forzarlos, pero es importante no obligar a tu hijo a comer y te voy a explicar porqué…

3 Tips para no obligar a tu hijo a comer

Primero es importante iniciar con hábitos alimenticios saludables y saber qué cosas debes evitar con tu hijo.

Para empezar te invito a que te preguntes sobre ti mismo, sobre tu relación con la comida:

-Cuando eras pequeño, ¿cómo eran los momentos de la comida en tu familia?
-¿Qué hábitos alimenticios te enseñaron tus padres?
-¿Cómo te sientes con ellos?
-¿Qué hábitos quieres que tu niño aprenda sobre la alimentación?

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Estas preguntas pueden ser tu guía para saber cómo iniciar el camino para una alimentación saludable con tu hijo. ¿Te gustaría que tu crío aprenda sobre la alimentación amorosa y responsable?

Este tipo de alimentación comienza con un punto muy importante que te ayudará a no obligar a tu hijo a comer. Toma decisiones para el bienestar de tu hijo (darle la mano mientras caminan por la calle, por ejemplo), pero en lo que se refiere a comer hay que ser más flexible.

Tú le brindas alimentos de acuerdo a su edad, lo que él necesita; pero el niño decide qué es lo que quiere comer y cuánto desea comer. Esto le ayuda al niño a identificar cuando siente hambre, cuando está satisfecho; así si tú lo escuchas y observas permitirás, desde que es muy pequeño, a que te diga qué es lo que le gusta y qué es lo que no, lo que es clave para prevenir trastornos en la alimentación.

Además le permites a que confíe en las señales que le envía su cuerpo, esto es muy importante para tener una relación saludable consigo mismo. Te comparto los puntos más importantes para conseguir la alimentación saludable y feliz:

1. No obligar a tu hijo a comer. Si haces esto le enseñas que no haga caso a su cuerpo, que no detecte cuando esté hambriento o esté satisfecho, esto lo hace sentir que su percepción es falsa, por lo que construirá una autoestima baja y malos hábitos de alimentación

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2. No lo presiones o hagas tratos para comer. “Solo dos cucharadas más”, “Te dejo ver la televisión si comes”. Le enseñas que puede tener recompensas si hace algunas conductas. Por lo que no hará suyo la forma de alimentarse; sino que aprenderá a manipular su conducta para obtener lo que quiere.

3. Conecta con tu hijo en los momentos en que coman, apaga la televisión, las redes sociales. Conversen, tengan un espacio para estar juntos, esto ayuda a que las relaciones familiares se fortalezcan.

Para finalizar te digo, la alimentación es un baño de afectos, promueve la felicidad con la comida y trata que no se vuelva un conflicto.

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