Por qué puede afectar la experiencia de la lactancia
Durante la lactancia, tu atención tiene dos papeles clave: nutrición y vínculo afectivo con tu bebé. Estudios han demostrado que el contacto visual y la interacción directa favorecen la conexión emocional y el desarrollo de tu hijo. Si tu mirada está puesta en el celular, podrías perder señales importantes de tu bebé, como su necesidad de ajustar el agarre o si ya está satisfecho.
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Además, el uso de dispositivos electrónicos puede distraerte de lo que está ocurriendo. Un estudio que analizó la interacción entre padres e hijos durante comidas encontró que smartphones y otros dispositivos reducen la sensibilidad de los padres a las señales de los niños, lo que puede cambiar la calidad de la atención.
¿Y la radiación del celular?
Es común escuchar que los teléfonos emiten radiación y que eso podría afectar a los bebés, especialmente porque sus tejido6s son más sensibles. Algunos artículos mencionan que la radiación electromagnética podría ser un factor a considerar, aunque no hay evidencia científica fuerte que demuestre que la radiación de un teléfono usado durante la lactancia cause daño directo al bebé.
Lo que sí recomiendan expertos cuando se habla de radiación en otros contextos infantiles es minimizar la exposición innecesaria y mantener el dispositivo al menos un poco más lejos del bebé si lo vas a usar.
Más atención = mejor lactancia
Cuando estás muy enfocada en tu teléfono, corres el riesgo de:
- Perder señales de hambre o saciedad de tu bebé.
- No notar problemas con el agarre o la posición.
- Distraerte tanto que la sesión se alarga o tu bebé se incomoda.
La lactancia es un momento para proveer alimento y consuelo, y también para fortalecer el vínculo emocional. Estar presente y atenta ayuda a que tu bebé se sienta seguro y reconocido.
Equilibrio: lo que sí puedes hacer
No significa que debas renunciar completamente a tu teléfono cada vez que amamantes. Es lógico que quieras atender cosas importantes o comunicarte con otras personas. Pero puedes:
- Poner el celular a un lado, no en tus manos.
- Silenciar notificaciones para no perder atención.
- Usar este tiempo para mirar a tu bebé, hablarle o simplemente descansar sin pantallas.
Un enfoque práctico es usar el teléfono antes o después de la alimentación, y tratar de mantener la lactancia como un momento más “libre de pantallas”.
No hay evidencia sólida de que mirar el teléfono durante la lactancia cause efectos físicos directos al bebé. Sin embargo, puede restar atención a su alimentación y reducir las oportunidades de conexión emocional, especialmente en los primeros meses. Mantener los ojos y la atención en tu bebé cuando se alimenta favorece una lactancia más efectiva y un vínculo afectivo más fuerte.
