Señales de que solo estás cansada
Estar cansada después de un día intenso es parte de la vida. Algunas señales claras de que se trata de cansancio son:
- Te recuperas después de dormir bien.
- Un fin de semana más tranquilo te ayuda a recargar energía.
- A pesar del cansancio, disfrutas actividades con tu familia.
- Sientes motivación por lo que haces, aunque estés físicamente agotada.
- El cansancio es temporal y se resuelve con pausas, sueño de calidad y autocuidado.
Señales de agotamiento
El agotamiento es mucho más profundo y afecta tu vida diaria. De hecho, puede convertirse en un problema de salud si no lo atiendes.
- No importa cuánto duermas, sigues sintiéndote sin energía.
- Te cuesta concentrarte en tareas simples.
- Pierdes interés por actividades que antes disfrutabas.
- Te irritas con facilidad y todo te parece una carga.
- Tu cuerpo empieza a manifestar molestias: dolores de cabeza, tensión muscular, problemas digestivos o insomnio.
Según la Organización Mundial de la Salud, el agotamiento o burnout es una respuesta al estrés crónico no manejado y puede derivar en ansiedad o depresión si se prolonga en el tiempo.
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Factores que aumentan el riesgo de agotamienot
- Jornadas laborales largas sin pausas.
- Sobrecarga mental al organizar casa, hijos y pendientes.
- Falta de apoyo en la crianza.
- Pocas horas de sueño de calidad.
- No dedicarte tiempo para ti misma.
La buena noticia es que puedes tomar medidas antes de llegar al límite. Siempre lo más importante serás tú.
- Escucha tu cuerpo: si notas dolores frecuentes o fatiga constante, no lo ignores.
- Pon límites: aprende a decir que no a compromisos que te sobrecargan.
- Pide ayuda: no tienes que hacerlo todo sola; delegar también es autocuidado.
- Prioriza el descanso: el sueño es tan importante como la alimentación.
- Cuida tu alimentación: una dieta equilibrada ayuda a mantener energía estable.
- Haz pausas activas: caminar, estirarte o simplemente respirar profundo hace diferencia.

