Si tú estás irritable, dispersa o sin paciencia, su sistema nervioso responde igual. No es manipulación. Es neurobiología básica.
Los niños y adolescentes aprenden a regularse a través del ejemplo. Cuando tu capacidad de autocontrol está al límite, a ellos les pasa lo mismo.
Lee: Tips para manejar emociones fuertes en niños
Además, el cansancio reduce tu tolerancia al conflicto. Eso provoca reacciones más intensas ante conductas normales de la infancia.
El efecto acumulativo del agotamiento
No es un mal día. Es la suma de muchos. Jornadas largas, poca ayuda y cero pausas pasan factura. Con el tiempo, esto puede traducirse en más berrinches, desobediencia o conductas explosivas en casa.
No necesitas cambiarlo todo. Dormir un poco mejor, pedir apoyo y bajar expectativas ayuda más de lo que crees. Cuidarte no es egoísmo. Es una forma directa de cuidar a tus hijos.
