fbpx

, , ,

Qué temas es mejor no hablar frente a tus hijos (y cómo decirlo sin lastimarlos)

/

Decir “no hay dinero” o hablar de pareja frente a tus hijos sí impacta.

cosas que no se hablan enfrente de tus hijos
No todo lo que te preocupa le corresponde a tu hijo. Aunque viva en la misma casa, no tiene la misma capacidad emocional para procesarlo.

Cuando ciertos temas se repiten frente a ellos, no solo escuchan: los interpretan como responsabilidad propia. Y ahí empiezan ansiedad, culpa o miedos que no deberían cargar. Por eso es importante saber qué temas es mejor no hablar frente a tus hijos.

Qué temas es mejor no hablar frente a tus hijos: los más comunes

1. Problemas económicos: “no hay dinero”

Es probablemente la frase más usada… y la que más peso tiene. Cuando dices “no hay dinero”, tu hijo no entiende presupuestos.
Entiende peligro.

Su cerebro lo traduce así:

  • vamos a perder la casa
  • algo malo va a pasar
  • soy una carga

Los niños tienden a personalizar. Creen que comer, pedir un juguete o enfermarse empeora la situación.

Lee también: Límites no negociables con tus hijos que debes saber

Qué decir mejor

En lugar de escasez absoluta, usa límites claros.

  • “Hoy no está dentro del presupuesto”
  •  “Ahorita estamos ahorrando para algo importante”

Le das seguridad sin mentir.

2. Problemas de pareja

Discutir es normal. Hacerlos testigos constantes, no. Cuando escuchan amenazas, sarcasmo o reproches, no ven adultos resolviendo.
Ven una familia inestable.

Además, aparece la fantasía de separación permanente. Muchos niños desarrollan hipervigilancia: están atentos todo el tiempo por si todo se rompe. Evita:

  • “Nos vamos a divorciar”
  • “Tu papá/mamá nunca ayuda”
  • usar al niño como mensajero

Mejor resuelve lo fuerte en privado. Si hubo discusión visible, repara frente a él.

3. Problemas de salud graves (sin filtro)

Los niños necesitan información, pero dosificada. Decir diagnósticos crudos o escenarios catastróficos genera miedo anticipatorio.
Su imaginación siempre es peor que la realidad. No ocultes, traduce:

 “Estoy enfermo y los doctores me están ayudando. Puede que esté cansado algunos días”

La clave es claridad sin dramatismo.

4. Hablar mal de familiares o del propio niño

Las etiquetas se convierten en identidad.

Si escucha constantemente:

  • “eres flojo”
  • “tu hermano sí puede”
  • “tu abuela es un problema”

Empieza a definir el mundo en bandos y su lugar dentro de él.

La Asociación Americana de Psicología señala que las etiquetas negativas repetidas influyen en la autoestima y el comportamiento esperado del niño.

5. Noticias violentas o miedos adultos

Inseguridad, secuestros, accidentes… Tu hijo no tiene contexto estadístico. Solo percibe amenaza constante. Por eso muchos niños desarrollan miedo a salir o separarse de los padres después de escuchar conversaciones adultas. Si va a oír algo, acompaña: “Eso pasó lejos y hay adultos trabajando para que no ocurra aquí”.

Entonces, ¿debes ocultar la realidad?

No. Debes traducirla a su edad. Tu hijo no necesita saber todo. Necesita sentir que **tú sí lo sabes manejar**. Cuando filtras la información, no lo engañas. Lo proteges mientras aprende a entender el mundo.

Comparte esta nota

Más sobre este tema
, , ,

Qué te pareció esta nota

0 / 5. 0

TAGS: