Identificarlas es clave para saber cuándo algo no está bien.
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¿Qué se considera violencia obstétrica?
Se trata de acciones u omisiones del personal de salud que causan daño físico o emocional. Incluye trato irrespetuoso, procedimientos sin consentimiento y decisiones tomadas sin información clara.
Prácticas comunes que sí son violencia obstétrica
1. No explicarte lo que te van a hacer
Cualquier procedimiento debe explicarse antes de realizarse. Si no sabes para qué es o qué riesgos tiene, no hay consentimiento informado.
2. Minimizar tu dolor o tus síntomas
Frases como “es normal” o “a todas les pasa” se usan para evitar revisar o atender molestias reales. Esto retrasa diagnósticos y atención oportuna.
3. Realizar tactos vaginales innecesarios
Los tactos deben ser justificados y con aviso previo. Hacerlos de forma repetida o sin preguntar no es parte obligatoria del proceso.
4. Decidir el tipo de parto sin razones médicas
Programar cesáreas o inducir el parto por comodidad del hospital sigue ocurriendo. Toda intervención debe tener una indicación médica clara.
5. Impedir que estés acompañada
Negar acompañamiento durante el trabajo de parto aumenta el estrés y la ansiedad. La evidencia médica respalda la presencia de una persona de apoyo.
6. Separarte de tu bebé sin explicación
Si no hay una urgencia médica, el contacto inmediato no debería impedirse. Separar sin informar también vulnera derechos.
Por qué es importante reconocerlo
Porque muchas mujeres no denuncian lo que viven al pensar que “así es”. Conocer estas prácticas te permite preguntar, decidir y exigir información clara.
Qué puedes hacer
- Pedir explicaciones claras.
- Solicitar consentimiento antes de procedimientos.
- Preguntar si una intervención es necesaria.
- Buscar atención con enfoque respetado.
