Y no, no es “normal porque estás embarazada”. Es frecuente, pero tiene explicación.
¿Qué es realmente la pubalgia gestacional?
La pubalgia en el embarazo suele deberse a una disfunción de la sínfisis púbica, la articulación que conecta ambos huesos del pubis al frente de la pelvis.
Durante el embarazo, el cuerpo produce relaxina y progesterona. Estas hormonas aumentan la elasticidad ligamentaria para permitir que la pelvis se adapte al parto.
El problema aparece cuando esa mayor movilidad no está acompañada de estabilidad muscular suficiente.
No es solo hormonal. Es biomecánico.
Cuando el transverso abdominal, el suelo pélvico, los glúteos profundos y los aductores no estabilizan bien la pelvis, la articulación se mueve más de lo que debería. Esa microinestabilidad genera inflamación y dolor.
Cómo se siente
- Dolor punzante en el pubis.
- Molestia al separar las piernas.
- Dificultad al vestirte de pie.
- Dolor al caminar distancias cortas.
- Sensación de que la pelvis “se abre”.
- Suele empeorar cuando cargas peso en una sola pierna.
Lee: Ejercicios para fortalecer el piso pélvico
¿Qué hacer?
El reposo absoluto no resuelve el problema. Lo que la pelvis necesita es estabilidad funcional.
1. Activación profunda del core
El transverso abdominal funciona como una faja natural.
Ejercicio básico:
- Acostada boca arriba con rodillas flexionadas.
- Inhala expandiendo costillas.
- Exhala activando suavemente el abdomen (como si cerraras un cierre desde el pubis hacia el ombligo).
- Mantén 5 segundos.
- Repite 10 veces.
2. Fortalecer glúteo medio
Acostada de lado, eleva la pierna superior con movimiento corto y controlado.
12 repeticiones por lado.
Un glúteo medio fuerte = pelvis más estable.
3. Ajustes diarios Evita cruzar piernas.
Al salir del coche, mueve ambas piernas juntas.
Duerme con una almohada firme entre rodillas.
4. Cinturón pélvico
Puede ser útil como soporte temporal, pero no sustituye el trabajo muscular.
Cuándo consultar
- Si el dolor limita tus actividades.
- Si sientes inestabilidad severa.
- Si persiste después del parto.
La fisioterapia de suelo pélvico suele tener excelentes resultados cuando se interviene a tiempo.
Tips de Balana para tu pelvis
- Movimientos simétricos siempre que puedas.
- Menos pasos largos, más pasos cortos y controlados.
- Fortalece, no solo descanses.
Tu pelvis no está “rota”. Necesita estabilidad, no miedo.
