La diabetes gestacional puede aparecer sin síntomas claros. Sin embargo, sus efectos pueden impactar tanto tu salud como la de tu bebé durante años. Por eso, especialistas mexicanos trabajan en una nueva prueba que podría cambiar la forma en que se detecta esta enfermedad durante el embarazo.
Actualmente, la diabetes gestacional suele diagnosticarse entre las semanas 24 y 28. Investigadores de la UNAM y del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) desarrollan una alternativa capaz de identificar el riesgo desde el primer trimestre.
¿Qué es la diabetes gestacional?
La diabetes gestacional es una alteración en los niveles de glucosa que aparece durante el embarazo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta condición afecta uno de cada seis embarazos en el mundo.
Aunque en muchos casos no genera síntomas evidentes, puede provocar complicaciones importantes. Entre ellas están:
- Preeclampsia
- Parto prematuro
- Cesárea
- Bebés con peso elevado al nacer
- Mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 después del embarazo
Además, los hijos también pueden presentar obesidad o alteraciones metabólicas en etapas posteriores de la vida.
El problema del diagnóstico tardío
Hoy, la prueba más común para detectar diabetes gestacional es la prueba de tolerancia oral a la glucosa. Esta suele realizarse entre las semanas 24 y 28 del embarazo.
Sin embargo, especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM dicen que, cuando la enfermedad se detecta en ese momento, ya existen alteraciones metabólicas importantes.
Por esa razón, el equipo comenzó a buscar formas de identificar el problema antes de que aparezcan daños visibles.
La prueba mexicana que busca detectar la diabetes gestacional antes
La startup mexicana Bio-Omix, creada por jóvenes especialistas formados en la UNAM, desarrolla una prueba metabólica basada en pequeñas gotas de sangre.
A diferencia de las pruebas tradicionales, esta herramienta analiza biomarcadores relacionados con lípidos y aminoácidos. Es decir, estudia moléculas que muestran cómo funciona el metabolismo antes de que la glucosa aumente.
Gracias a esto, el riesgo de diabetes gestacional podría detectarse hasta tres meses antes que con los métodos actuales.
Además, el procedimiento es sencillo. Solo requiere una pequeño piquete en el dedo, similar a una prueba de glucosa. Después, la muestra puede enviarse a un laboratorio especializado sin necesidad de refrigeración.
Después, el análisis se realiza mediante espectrometría de masas, bioinformática y herramientas de machine learning para identificar patrones metabólicos complejos.
¿Por qué detectar la diabetes gestacional a tiempo sí importa?
La detección temprana puede hacer una gran diferencia. Según especialistas involucrados en el proyecto, intervenir desde las primeras semanas ayudaría a disminuir riesgos para la madre y el bebé.
Por ejemplo, si la diabetes gestacional no se controla adecuadamente, el bebé puede tener mayor probabilidad de desarrollar obesidad o resistencia a la insulina en el futuro.
Mientras tanto, la mamá también enfrenta más posibilidades de padecer diabetes tipo 2 años después del embarazo.
Una opción accesible para más mujeres
Uno de los objetivos principales de Bio-Omix es que esta prueba sea accesible para mujeres de todo el país, incluso en comunidades remotas.
Como la toma de muestra es simple y poco invasiva, los investigadores plantean la posibilidad de usar kits de autotoma en casa. Después, las pacientes podrían enviar la muestra por correo para su análisis.
Actualmente, la tecnología ya se estudia en hospitales especializados como el Instituto Nacional de Perinatología y el Instituto Materno Infantil del Estado de México.
Además, el proyecto recibió el Premio a la Innovación Farmacéutica 2025 y ha sido presentado en foros internacionales.
La importancia del control prenatal
Aunque esta prueba todavía se encuentra en fase de validación, especialistas recuerdan que el control prenatal sigue siendo clave para detectar cualquier complicación durante el embarazo.
Por eso, si estás embarazada, es importante acudir regularmente a tus consultas médicas y seguir las recomendaciones de tu equipo de salud.
La prevención y la detección temprana pueden ayudarte a tener un embarazo más seguro para ti y tu bebé.
