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¿Tus hijos respiran por la boca? Así puede cambiar su cara

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Le preguntamos a una experta en odontología y rehabilitación y respirar por la boca cambia la estructura facial.

¿Tus hijos respiran por la boca? Así puede cambiar su cara
La respiración crónica por la boca cambia la posición natural de la lengua, y eso tiene un impacto enorme en el crecimiento facial. Es decir, los huesos de la cara cambian, así como los los maxilares, los hombros e incluso la forma en que los niños pisan, explica la cirujana dentista, Fran Medina, experta en ortopedia maxilar. En pocas palabras: respirar por la boca afecta la cara de los niños.

La posición de la lengua, la clave

“La lengua es un músculo olvidado y de forma natural debe descansar contra el paladar. Lo que significa que actúa como una especie de molde biológico que guía el desarrollo de los maxilares, pero también alinea los dientes y permite una buena mordida”, indica Fran Medina, la también especialista en ortodoncia, en entrevista exclusiva para bbmundo.

Lee: Cómo ayudar a tu hijo a respirar mejor

De esta manera, “cuando la lengua permanece en una posición baja al permitir el paso del aire por la boca, el paladar recibe menos estímulo de crecimiento y se vuelve más estrecho y profundo lo que cambiar la forma de la cara y la alineación de ciertas partes del cuerpo”, indica Medina.

“Hoy sabemos que la forma en que un niño respira influye directamente en la forma en que crece su cara… la lengua no solo sirve para hablar o comer. Participa en la respiración, el sueño, la postura y el crecimiento facial”.

Estos son los daños que genera respirar por la boca

Recuerda que el cuerpo funciona como una cadena conectada. «Cuando un niño tiene dificultad para respirar por la nariz, suele adelantar la cabeza para facilitar la entrada de aire, estirar el cuello y encorvar los hombros hacia adelante y a partir de allí toda la alineación corporal cambia”, explica Fran Median, cofundadora de Smile Arte MX.

Por ello, ocurren estas condiciones:

1. Maloclusiones dentales

Respirar por la boca altera el equilibrio entre la lengua, los labios y las mejillas, lo que favorece alteraciones en la mordida.

Las más frecuentes son:

  • Mordida abierta anterior.
  • Mordida cruzada posterior.
  • Dientes superiores prominentes
  • Apiñamiento dental.

2. Paladar alto y estrecho

Al mantener la boca abierta, la lengua deja de ejercer presión sobre el paladar durante el crecimiento, lo que conduce el desarrollo insuficiente del maxilar superior.

Consecuencias:

  • Arcada dental más estrecha.
  • Menor espacio para la erupción de los dientes.
  • Mayor necesidad de tratamiento de ortodoncia.

3. Enfermedad periodontal y gingivitis

La respiración bucal provoca resequedad de la mucosa oral y disminuye el efecto protector de la saliva.

Esto favorece:

  • Inflamación de las encías.
  • Sangrado gingival.
  • Mayor acumulación de placa bacteriana.
  • Incremento del riesgo de enfermedad periodontal.

4. Mayor riesgo de caries dental

La saliva ayuda a neutralizar los ácidos y proteger el esmalte. Cuando la boca permanece seca:

  • Disminuye la capacidad de remineralización.
  • Aumenta la proliferación bacteriana.
  • Se incrementa el riesgo de caries.
  • Mayores enfermedades respiratorias.

5. Alteraciones en la posición y función de la lengua

La lengua es el músculo olvidado que construye el rostro de tus hijos. Donde descansa la lengua, crece el paladar; y donde crece el paladar, se desarrolla la respiración, la sonrisa y la armonía facial.

Esto puede provocar:

  • Alteraciones en la posición de los hombros.
  • Modificaciones en la pisada (se desarrolla el pie plano)

La posición adecuada de la lengua es considerada un factor importante para el crecimiento armónico no solo de los maxilares sino del resto del cuerpo.

Respirar por la boca afecta la cara de los niños

Existen diversas señales que indican la respiración de la boca, toma nota si ves esto en tus hijos:

  • Dormir con la boca abierta.
  • Roncar.
  • Babear durante la noche.
  • Tener los labios resecos.
  • Mantener los labios separados durante el día.
  • Presentar ojeras frecuentes.
  • Respirar de forma ruidosa.
  • Mostrarse cansado o distraído.

“La detección temprana de alteraciones en la respiración y en la posición de la lengua representa una oportunidad para mejorar la salud y la calidad de vida de los niños desde edades tempranas, especialmente porque la Organización Mundial de la Salud, entre el 60% y el 90% de los niños en edad escolar presentan algún grado de maloclusión dental”, explica la cirujana dentista, Fran Medina, experta en ortopedia maxilar.

Durante décadas se creyó que los problemas de alineación dental eran únicamente una cuestión genética, pero “hoy sabemos que respirar por la boca también juega un papel fundamental en la armonización dental y facial”, concluye la experta.

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