Si pensamos en ir a un partido de futbol, solemos preocuparnos por aspectos como la seguridad o las aglomeraciones. Pero pocas veces reparamos en que el ruido también puede representar un desafío para la audición infantil.
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Los estadios, las fan zones, los restaurantes donde pasan partidos pueden alcanzar niveles de sonido altísimos, especialmente durante celebraciones, goles o momentos de máxima emoción.
El ruido excesivo daña las minúsculas células del oído interno que son las que convierten el sonido en impulsos nerviosos que pueden ser percibidos, y cuando esas células se pierden, no las podemos regenerar. Esto sucede a cualquier edad, pero hay razones científicas para pensar que los oídos de los niños pequeños son más delicados.
Más vale tarde que temprano
Todos vamos perdiendo audición poco a poco a lo largo de los años pero perderla en forma prematura hace que el niño esté en desventaja. Incluso, hay personas cuyos oídos son más sensibles al ruido, y una sola exposición puede causar daño significativo. Es importante recordar que un niño que no escuche del todo bien puede presentar problemas de comportamiento escolar, agresividad, problemas de atención y bajo rendimiento escolar. Esto hace difícil saber que existe una pérdida auditiva detrás, si no se hacen los estudios adecuados.
Las normas internacionales sobre exposición a ruido laboral varían entre países, pero generalmente establecen que una persona puede estar expuesta a sonido de 80 decibeles por 8 horas. Sin embargo, es mejor estar por debajo de esos niveles.
Afortunadamente, hay formas de protegerlos. Lo más sencillo es no exponerlos a lugares demasiado ruidosos, pero también podemos proteger sus oídos con orejeras contra ruido. Al adquirir estos protectores auditivos, debemos verificar que el producto cuente con certificaciones reconocidas como ANSI S3.19 o EN 352, que indique claramente su nivel de reducción de ruido (NRR o SNR) y que esté diseñado específicamente para la anatomía infantil. Los productos que únicamente se anuncian como «antirruido» o «con cancelación de ruido» no necesariamente ofrecen protección auditiva comprobada frente a sonidos intensos.
En conclusión, aprovechemos esta Copa Mundial para hacer consciencia de la importancia de proteger la audición para toda la vida, sin dejar de participar en la gran fiesta internacional.
