Cuando tu bebé nace, sí reconoce algunos olores o voces. Aunque sea pequeño, su cerebro ya venía trabajando desde antes de que lo vieras por primera vez. Y sí, los recién nacidos sí reconocen a papá.
Tal vez no como un «rol» todavía, pero sí como presencia, voz, olor… incluso como esos silencios que los acompañan.
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La voz de papá no es desconocida
Desde el embarazo, tu crío escucha y asocia las voces. No distinguen palabras, pero sí tonos, el ritmo y las repeticiones de una sola voz. Si durante la gestación papá hablaba, cantaba o leía cerca, esa voz se vuelve familiar.
Al nacer, muchos bebés se calman cuando escuchan voces conocidas porque la asocian con un entorno seguro.
El olfato es poderoso desde el día UNO
El olfato es uno de los sentidos que más se dasarrolla al nacer y puede reconocer:
- El olor natural de papá
- Su piel
- Incluso su ropa
Por eso el contacto piel con piel no es exclusivo de mamá. Cuando papá lo carga pegado a su pecho, el bebé también libera oxitocina, la hormona del apego, creando un vínculo real, profundo y biológico.
El contacto que construye confianza
Al inicio, tu bebé no distingue bien entre «mamá» o «papá» como un rol, pero aprende a reconocer a la persona que responde a su llanto, quién lo carga, lo calma y quién está presente.
La repetición es lo que crea seguridad en ellos. Cuando papá cambia pañales, lo duerme, lo abraza o simplemente lo mira a los ojos, está construyendo algo más grande que una rutina: está formando apego y un vínculo único.
¿Cómo fortalecer el vínculo desde el primer día?
Pequeñas acciones que hacen una gran diferencia es hablar todos los días, cargar a tu crío, participar en la rutina de baño o de la hora de dormir. Tu crío no necesita papás perfectos, necesita presencia constante, pero lo que importa es el vínculo y la conexión que creas desde el primer día que ayudarán a sentirse seguros.
