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China envío embriones al espacio para saber si podemos tener hijos fuera de la Tierra
Contrario a lo que todos creen, las autoridades espaciales de China no enviaron astronautas a tener relaciones sexuales en el espacio. Sino que el equipo científico diseñó estructuras artificiales a partir de células madre que imitan las primeras etapas de un embrión. El plan es sencillo, mantener estos modelos en órbita durante cinco días, específicamente en el periodo en el que se forman los órganos principales.
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Con el monitoreo, los investigadores puedan descubrir si la microgravedad eleva el riesgo de sufrir defectos congénitos o alteraciones en el crecimiento celular. Después de que los embriones cumplan su tiempo en el cosmos, la idea es que las muestras regresen congeladas a la Tierra para comparar los resultados con réplicas idénticas que se quedaron en los laboratorios acá en la Tierra.
La intención detrás de que China envió embriones al espacio, es encontrar soluciones médicas que minimicen los impactos ambientales antes de querer colonizar la Luna o Marte.
Los retos físicos de tener un bebé en el espacio
Más allá del desarrollo celular, la reproducción humana en el espacio enfrenta barreras mecánicas y biológicas bastante incómodas. Físicamente, la falta de gravedad dificulta el momento de intimidad, debido a que de acuerdo con la tercera Ley de Newton, las parejas necesitarían arneses o bandas elásticas para poder mantenerse unidos.
Además en gravedad cero, la sangre se acumula en la cabeza y el sudor no resbala, sino que flota en forma de burbujas. Solo un par de datos curiosos por si te preguntabas cómo sería tener un momento romántico allá arriba.
El proyecto en el que China envió embriones al espacio representa apenas el primer escalón de un largo camino en el mundo de la ciencia. Los expertos aseguran que incluso si se logra un embarazo en el espacio, todavía desconocemos si los huesos de esos bebés podrán desarrollarse adecuadamente o si alguna vez tendrán la fuerza necesaria para ponerse de pie en la Tierra.
