El burnout parental es más común de lo que parece. Más de dos tercios de los padres dijeron sentirse abrumados en algún momento durante 2021, según una encuesta de 2022 realizada por investigadores de Ohio State University a 1,285 padres.
Y los datos más recientes van en la misma dirección. En 2025, una encuesta de Maven Clinic encontró que 92% de los padres trabajadores reportaban sentirse en burnout.
Este sentimiento incluye agotamiento físico y emocional, distanciamiento emocional de los hijos y sensación de no ser una buena mamá o papá.
Además, un estudio con 600 madres y padres de niños de primaria encontró que el estrés relacionado con la crianza se asocia con mayores niveles de burnout parental. El apoyo familiar, en cambio, puede funcionar como un factor protector.
¿Por qué el regreso a clases puede dispararlo?
Porque no solo regresan las clases. También vuelven los horarios, uniformes, lunch, tareas, traslados, actividades, juntas y esa lista invisible de cosas que alguien tiene que recordar.
Y muchas veces ese “alguien” eres tú. La falta de apoyo y el desequilibrio entre trabajo y cuidados son factores relacionados con el burnout parental, según especialistas consultados por Parents.
4 formas de bajar el burnout parental en regreso a clases
1. No intentes recuperar toda la rutina en un día.
Ajusta horarios poco a poco. Pretender que desde el lunes todo funcione perfecto solo agrega presión.
2. Haz pausas aunque sean pequeñas.
Bernadette Melnyk, especialista en bienestar de Ohio State University, recomienda pausas de cinco a 10 minutos para ayudar a manejar el estrés. No necesitas un spa. A veces son cinco minutos en el coche, mientras respiras y nadie te pide absolutamente nada.
3. Reparte la carga mental.
Comprar útiles, revisar tareas y recordar citas también son trabajo. Si tienes pareja o red de apoyo, asigna responsabilidades concretas.
4. Baja la expectativa de perfección.
Una investigación publicada en Family Process en 2025 encontró una relación bidireccional entre burnout parental y conflicto entre padres y adolescentes. Cuidarte también puede ayudar a mejorar la dinámica familiar.

