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Cómo evitar que la búsqueda del embarazo acabe con el amor y el sexo
En muchas ocasiones, la búsqueda de un bebé hace que el sexo pase de ser un espacio de placer y conexión a un pendiente más en la lista de tareas por hacer. Tiras de ovulación, apps y alarmas en el teléfono empiezan a decidir cuándo, cómo y hasta en qué posición tener relaciones.
Poco se habla de esto pero el efecto del sexo programado genera una gran ansiedad, lo que no solo provoca una falta de deseo para buscar el embarazo a nivel femenino, sino que también puede provocar problemas de erección en el hombre por la presión de tener que «cumplir». Y lo aceptemos o no, llegar al punto de tener sexo por compromiso desgasta el vínculo que se ha construido con el tiempo en pareja.
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¿Cómo lograr que ser papás no destruya lo que los unió?
1. Adiós a «hacer la tarea»
Decir «hoy nos toca» o caer en el sexo por compromiso entrena al cerebro para ver la intimidad como si fuera lavar los platos o pagar la luz, o sea un pendiente más en la lista. Pero no todo está perdido, la manera en la que se hablan puede construir nuevas realidades. Así que desháganse de esos términos médicos y cambien el juego. Inventen códigos secretos, usen emojis con doble sentido o frases que vuelvan a encender esa complicidad que tenían antes de empezar a buscar al bebé.
2. No son una fábrica de hacer bebés
Uno de los errores más comunes es congelar la vida sexual y solo descongelarla en los días de la ventana fértil. Si solo hay contacto físico cuando la app lo pide, no solo entrenas a la mente para asociar cada beso con una prueba, sino que puedes estar afectando directamente la autoestima de tu pareja. Nadie quiere sentir que solo es deseado por un calendario, el sexo y la conexión son vitales en una relación, sin importar si se está buscando tener un bebé.
Sigan buscándose durante todo el mes sin una meta de por medio. Apuesten por eso que ya saben que les gusta o por ese jugueteo sin la prisa obligatoria de llegar al coito. Recordarle al cuerpo que tu pareja sigue siendo su lugar seguro de placer es una de las mejores maneras de alimentar el deseo.
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3. El estrés masculino también juega
Soltar un «hoy ovulo, así que al rato nos toca» suena más a una orden que a una invitación. Y aunque no parezca, caer en el sexo por compromiso también afecta a tu pareja. Sentirse visto únicamente como «un proveedor de esperma» puede apagar la chispa y provocar la falta de erección por ansiedad. No tienes que mandarle un screenshot de tu app de fertilidad, también puedes tomar la iniciativa de manera sutil. Deja afuera de la recámara la palabra «ovulación» y enfocarse en el deseo que comparten.
4. Creen una zona libre de bebés
Bajo el efecto del sexo programado, la vida en pareja se convierte en una platica infinita sobre ácido fólico, los días del ciclo, las pruebas de farmacia y citas con el doctor. Y es fácil olvidarse por completo de quiénes se eran antes de todo esto. Tengan una date en la que el tema de fertilidad esté estrictamente vetado. Queda prohibido hablar de las pruebas, síntomas o futuros nombres. La idea es que se vuelvan a reír de cosas sin sentido, a planear viajes o hablar de sus propios sueños, tal como lo hacían cuando eran novios.
5. La autoexploración no es un tabú
Cuando el sexo se convierte en algo desgastante o emocionalmente pesado, obligarse a tener relaciones puede ser contraproducente. La autoexploración y masturbación (individual o compartida) ayudan a mantener despierta la respuesta sexual sin la carga de intentar concebir. Además de que la masturbación libera oxitocina y endorfinas.
