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El caso de la madre de alquiler que se negó a abortar y hoy pide la custodia de su bebé en EE. UU.
Todo comenzó a la mitad del embarazo, cuando una ecografía realizada en la semana 20 detectó que el feto padecía de un problema cardiaco conocido como síndrome de hipoplasia del ventrículo izquierdo. Al momento de que la pareja recibió el diagnóstico, le solicitaron a McKenna la interrupción de su embarazo. Pero la madre de alquiler se negó a abortar al ver que existían alternativas de tratamiento para el menor, lo que terminó en un conflicto legal.
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Del cambio de estado a lo legal
Después de recibir el diagnóstico, McKenna West decidió viajar a Texas, estado en el que la legislación prohíbe los abortos, para terminar la gestación y poder dar a luz. Tras el nacimiento, la fiscalía general de Texas intervino para realizar una orden de protección médica de emergencia, lo que permitió que el recién nacido fuera sometido a una cirugía del corazón a los pocos días de haber nacido.
De acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades EE. UU. (CDC), el síndrome que tiene el bebé es una condición incurable, ya que no logra bombear sangre de la manera correcta. Aunque suele necesitar varias operaciones para mejorar la calidad de vida de quien la tiene, los pacientes pueden presentar complicaciones médicas a lo largo del tiempo.
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Problemas con vientre de alquiler: ¿Quién se quedará con la patria a potestad?
El nacimiento del bebé desencadenó un lío judicial en dos estados distintos:
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California le dio la razón a los padres: El juez declaró a la pareja biológica (Ahmed y Nausheen) como los únicos padres legales del niño.
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Texas alejó a la gestante: Una corte le prohibió a McKenna West acercarse o ver al recién nacido.
Por un lado, McKenna West quiere la custodia total porque tiene miedo de que los padres biológicos decidan no realizarle más cirugías al bebé y lo dejen en cuidados paliativos. Al acudir a la Corte Suprema, busca volver a tener derecho sobre la salud del niño. Mientras que los padres biológicos defienden su derecho a ser los únicos en tomar decisiones. Ellos argumentaron que la madre subrogada huyó a Texas sin decirles y que les ocultó información médica durante el embarazo. En este momento, el bebé sigue internado en estado delicado.
