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Mi hijo no quiere jugar con otros niños: Por qué los rechaza y cuándo sí debes preocuparte

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Ver que tu crío se aísla o rechaza a sus amigos puede hacerte pensar que es un antisocial o grosero, pero la diferencia es que en los primeros años existe algo que se conoce como «juego paralelo».

Mi hijo no quiere jugar con otros niños
Llegas a una reunión familiar, organizas un plan con sus amiguitos o van al parque y termina pasando lo mismo: tu pequeño se va, no quiere prestar sus juguetes o rompe el contacto con un simple «no quiero jugar». Es normal sentir pena con esta reacción, pero déjanos decirte que no es mal educado ni grosero. Es que cuando son más pequeños, existe una etapa clave en su desarrollo conocida como juego paralelo.

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Mi hijo no quiere jugar con otros niño

Entre los 18 meses y tres años, los niños realmente no juegan con otros niños, solo lo hacen cerca de ellos. Ya que si te pones a analizar a un grupito de esa edad, te darás cuenta de que probablemente cada uno está concentrado en sus propios juguetes y en su propio mundo, aunque estén compartiendo el mismo espacio.

Para un niño pequeño, la presencia de otros niños no se traduce automáticamente como un «compañero de juego», sino que también puede representar una posible competencia por sus juguetes, su espacio o cuidadores. En esta etapa de desarrollo, el niños apenas está aprendiendo a procesar la presencia de otros niños iguales a él y a defender sus cosas. Ordenarle que comparta, que abrace a sus primos o que se integre luego luego en dinámicas de grupo puede resultar abrumador por el nivel de madurez emocional que tiene en ese momento.

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¿Cómo acompañar a tu hijo sin forzarlo?

  1. Acepta su ritmo: Si prefiere ver desde lejos antes de acercarse, déjalo. Observar es una manera de asegurarse de que se encuentra en un lugar seguro.
  2. No lo etiquetes: Evita decir frases como: «es muy tímido», «es grosero» o «no le gusta convivir». Ya que de manera inconsciente los niños terminan adueñándose de las etiquetas que sus papás les dan y terminan actuando como tal.
  3. Ofrece varios juguetes: En reuniones, procura tener actividades que no necesiten turno, como jugar con plastilina, bloques o crayolas.

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¿Cuándo tienes que consultar a un especialista? 

Vale la pena buscar la guía de su pediatra o neuropediatra si notas las siguientes señales:

  • Le tiene un rechazo a hacer contacto visual o a la interacción y ya tiene más de cuatro años.
  • En cuanto ve a otros niños muestra una angustia extrema o crisis emocionales que difícilmente se pueden controlar.
  • No es capaz de comunicar de manera verbal lo que necesita.
  • Tiene conductas repetitivas o fijación extrema por ciertos objetos en lugar de explorar lo que hay a su alrededor.

No olvides que cada proceso es único y que tu hijo no quiera jugar con otros niños hoy, no significa que no será un adulto sociable el día de mañana. Simplemente está descubriendo el mundo a su propio ritmo.

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