Un estudio encontró que crecer con una mamá que trabaja no perjudica las perspectivas de los hijos en la adultez. De hecho, algunos resultados fueron bastante interesantes, sobre todo para las hijas.
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Hijos de madres trabajadoras: ¿qué encontró Harvard?
La investigación fue encabezada por Kathleen McGinn, profesora de Harvard Business School, junto con Mayra Ruiz Castro y Elizabeth Long Lingo.
El estudio publicado en Work, Employment and Society analizó datos de más de 100 mil personas en 29 países. Los investigadores buscaron entender si tener una mamá empleada influía en la vida laboral y familiar de sus hijos cuando fueran adultos.
Y sí hubo diferencias: Las mujeres que crecieron con una mamá que trabajaba tuvieron mayores probabilidades de estar empleadas, ocupar puestos de supervisión, trabajar más horas y tener mayores ingresos que aquellas cuyas madres no trabajaban.
En Estados Unidos, por ejemplo, una investigación previa del mismo equipo encontró que las hijas de madres trabajadoras ganaban 23% más que las hijas de madres que no trabajaban durante su infancia.
¿Y qué pasa con los hijos?
Aquí también hay un dato que llama la atención. Los hijos niños de madres trabajadoras no mostraron la misma ventaja profesional que las hijas. Sin embargo, sí apareció una diferencia en casa.
Según el estudio, estos hombres dedicaban más tiempo al cuidado de familiares y a las tareas relacionadas con los hijos. En Estados Unidos, destinaban alrededor de 16 horas semanales al cuidado familiar, frente a 8.5 horas entre hombres cuyas madres no habían trabajado.
Es decir, mamá trabajando también puede convertirse en una especie de clase práctica sobre cómo repartir las responsabilidades.
No se trata de trabajar o no trabajar
Ojo: el estudio no dice que trabajar sea mejor que quedarse en casa. Tampoco significa que el empleo de una mamá garantice que sus hijos tendrán mejores carreras.
Lo que los investigadores encontraron es una relación entre crecer viendo a una mujer combinar trabajo y familia, y desarrollar determinadas ideas sobre lo que hombres y mujeres pueden hacer.
La explicación está, en parte, en el aprendizaje por observación. Para una niña, ver a su mamá trabajar puede ayudarle a entender desde pequeña que ser mamá y tener una carrera pueden coexistir.
Y hay otro dato que puede quitarte un poco de culpa: investigaciones después del mismo equipo encontraron que los hijos adultos de madres trabajadoras reportaban niveles de felicidad similares a quienes crecieron con madres que no trabajaban fuera de casa.
Así que si hoy estás intentando hacer malabares entre juntas, tareas, lunch y pendientes, quizá tu hijo no solo está viendo a una mamá ocupada.
También está viendo cómo se construye una vida.
