Te puede interesar: Bullying homofóbico en la escuela: red flags que debes detectar
A mi hijo no le gusta ir a la escuela: ¿Cómo saber la razón real?
El verdadero reto para los papás se encuentra en lograr que los más pequeños expresen lo que sienten. A su corta edad, los niños no siempre tienen el vocabulario necesario para expresar lo que les lastima o da miedo. Por suerte, existe una manera de averiguarlo sin presionar: con el juego.
También lee: ¿Qué considerar al elegir la escuela de tu crío? Más allá del nivel académico
El juego del maestro: Así puedes conocer mejor su entorno
Si has detectado que a tu hijo no le gusta ir a la escuela, una de las maneras más efectivas para descubrir la causa es jugar a la escuelita en casa. Pero lo importante aquí es que tu hijo debe ser el maestro y tú el alumno. Al ser la autoridad en el «salón», el niño proyectará de manera inconsciente la dinámica real que vive todos los días. Los pasos del juego son muy sencillos:
- Adopta el papel de un alumno real: Haz preguntas que un niño haría realmente en una clase: «Maestro, ¿qué pasa si no entrego la tarea?» o «¿Puedo ir al baño?». La manera en la que responda dirá mucho sobre cómo actúan sus profesores con él.
- Agrega personajes o situaciones: Puedes incluir muñecos o actuar como diferentes tipos de compañeros (el que interrumpe, el que no comparte o hasta el que molesta). El cómo reaccione te dará pistas sobre posibles problemas con otros niños.
- Observa el tono de voz y el lenguaje corporal: Presta atención a si se muestra autoritario, con miedo o relajado mientras actúa.
Te puede interesar: ¿Cómo motivar a tu hijo a que disfrute la escuela?
¿Qué hacer después del juego?
Identificar el motivo por el cual a tu hijo no le gusta ir a la escuela es solo el primer paso. Una vez que tengas la información que necesitas a través de este juego, trata de no confrontarlo o decirle «ya me di cuenta de qué es lo que pasa». Mejor utiliza esa información para abrir una plática después. No olvides validar sus emociones y en caso de que sea necesario, agenda una cita con sus profesores para resolver el asunto juntos.
