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«Siento que prefiere a su nana»: Cómo manejar los celos y la culpa en la crianza

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Es horrible sentir celos de la nana o de los abuelos cuando son quienes cuidan a tu hijo. Aunque es «normal» te decimos cómo lidiar con eso.

Celos de la nana
Regresar a casa después de trabajar y ver que tu hijo llora porque la nana ya se tiene que ir o que prefiere que su abuela le dé de comer, se siente como una punzada en el estómago. Es completamente humano sentir celos de la nana o de los abuelos y pensar: «¿Será que ya no me quiere?». Pero lejos de ser algo por lo que deberías preocuparte, es una de las mejores noticias que podrías recibir.

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«Siento que prefiere a su nana»: celos y culpa en la crianza

El miedo a ser reemplazado viene de pensar que el amor de un niño es limitado y que si le da un pedazo a alguien más, te tocará menos a ti. Pero la realidad es que el cerebro de los más pequeños, tiene una capacidad enorme para poder conectar. Que tu hijo busque y abrace a su nana no significa que se esté olvidando de ti, sino que se siente seguro incluso cuando tú no estás. Para un niño, tener más adultos que lo cuiden con amor solo hace más grande su seguridad.

Además de que la capacidad de tu hijo para encariñarse con otros, viene gracias a que en su núcleo principal se ha creado una base sólida. En pocas palabras no estás perdiendo su amor, sino que estás logrando que replique un vínculo de apego seguro con quienes lo rodean.

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Para ganarle a la culpa 

Si los celos de la nana o ese sentimiento de estar a un lado siguen ahí, hay técnicas muy sencillas que te ayudarán a recuperar la calma:

  • Calidad sobre cantidad: Cuando llegues a casa, regálale 15 minutos de atención total. Sin celulares, pueden jugar o cenar algo pequeño juntos. Ese ratito de conexión profunda vale más que diez horas de atención dispersa.
  • Haz equipo, no competencia: Agradece verbalmente a la nana, a la abuela o al cuidador frente a tu crío. Decir algo como «qué suertudos somos de tener a alguien que nos cuide tan bonito», elimina toda la tensión inconsciente que ellos puedan recibir.
  • Crea un espacio solo para ustedes: Busca una actividad que sea especial para ustedes dos. Como el cuento antes de dormir, la hora del baño o hacer un desayuno los sábados.

No olvides que tu lugar como mamá o papá, no lo ocupa nadie. Tú eres su lugar seguro y su hogar, y nadie podrá cambiar eso.

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