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Identidad, expresión y orientación: Guía para entender a tu hijo
Aunque para algunos es un tema escabroso y para otros algo natural, la formación de la identidad genera dudas. Por eso, te traemos fuentes científicas confiables para distinguir conceptos y saber qué esperar según cada etapa del desarrollo.
Tres conceptos clave
Comencemos por discernir tres conceptos que tienden a hacernos sentir peor que en clase de álgebra:
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Identidad de género: Es la experiencia interna de la persona con la idea de ser hombre, mujer, ambos, ninguno u otra identidad. Es decir, lo que internamente experimentamos con nuestro sexo biológico.
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Expresión de género: La forma en la que una persona manifiesta su identidad de género mediante la ropa, comportamiento, peinado, comunicación verbal y no verbal. Esto se va formando desde la infancia temprana y se consolida con factores externos, información del medio y las cosas que le checan a la persona o no le checan acorde a su personal identidad de género.
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Orientación sexual: Esto es el patrón relativamente duradero de atracción emocional, romántica y/o sexual que la persona experimente hacia otras personas.
En resumen: la forma en que una persona expresa su género no define su orientación sexual. Romper con los roles convencionales no determina con quién se vincula afectivamente.
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El desarrollo desde la infancia hasta la pubertad
La identidad de género en niños y la forma de expresarse se forman desde los 2 o 3 años. Por eso, es vital acompañar a las infancias a construir su autoconcepto frente a un mundo exterior que influirá en su identidad.
Después de los 3 años y hasta la pre adolescencia, podemos observar cómo es que la expresión de género se va formando y fortaleciendo. Desarrollando gustos, estilos y formas de ser de las infancias que aún hasta este momento, no existe evidencia clara de que ya se hubiera establecido una orientación sexual.
Será hasta la pubertad y adolescencia en la que los tres conceptos que vimos convergen, pero ya en modo práctica para acercarse a la consolidación de la identidad.
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Identidad de género: Un proyecto en constante cambio
Somos proyectos en constante cambio. Incluso en la madurez, tras años con una identidad y orientación establecidas, las crisis y el crecimiento personal pueden detonar preguntas que nos lleven a transformar la forma en la que crecimos. Demostrando que la evolución de la identidad de género en niños y adultos es un camino continuo.
Acompañar a nuestros críos y darles herramientas de autoconocimiento es la clave. El respeto, la compasión y la empatía son los mejores aliados para formar personas felices con quienes son, sin importar cómo o con quién lo expresen.
