Lo que nadie te dice sobre ir al estadio durante el embarazo
Planea tu llegada
Antes de salir, revisa por dónde vas a entrar y dónde vas a estacionarte. Si tienes la opción de elegir un estacionamiento más cercano, aprovéchalo. Al final del día, caminar menos también ayuda. Una vez dentro del estadio, ubica los baños, las salidas y el servicio médico. Probablemente no lo necesites, pero saber dónde está te dará más tranquilidad durante el partido.
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Escoge bien tu lugar
No todos los asientos se disfrutan igual cuando estás embarazada. Si puedes elegir, busca lugares cerca de los pasillos para levantarte con facilidad cuando necesites ir al baño o simplemente estirar las piernas. También conviene evitar las zonas donde suele haber más brincos, empujones o ruido.
Ojo con el ruido
Los estadios pueden alcanzar niveles de ruido bastante altos, especialmente durante goles, celebraciones o cuando hay bocinas cerca.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan evitar la exposición prolongada a ruidos muy intensos durante el embarazo, sobre todo después de la semana 20. Por eso, si notas que el volumen es excesivo, procura alejarte de las bocinas o de las zonas más escandalosas. Ya como opción, usa audífonos que aíslen el ruido.
No esperes a tener sed
Entre la emoción del partido y las filas, es fácil olvidar algo tan básico como tomar agua.
Mantenerte hidratada ayuda a prevenir mareos, dolores de cabeza y sensación de agotamiento. Además, si el clima está caliente, tu cuerpo necesitará todavía más líquidos.
Llevar un snack también puede ser buena idea. Una fruta, unas galletas o una barra de cereal pueden sacarte de apuros si pasan muchas horas entre comidas.
Protégete del calor
Si el partido es de día o en una ciudad con altas temperaturas, busca sombra siempre que sea posible.
Usa ropa cómoda, protector solar y una gorra o sombrero. Si empiezas a sentirte acalorada, busca una zona más fresca y tómate unos minutos para descansar.
Escucha a tu cuerpo
Este probablemente es el consejo más importante. Si te sientes cansada, si necesitas sentarte, comer algo o salir un momento del área donde hay más gente, hazlo. No pasa nada por perderte unos minutos del partido.
Y si presentas mareo intenso, falta de aire, contracciones, dolor abdominal o cualquier síntoma fuera de lo normal, busca atención médica de inmediato.
Antes de comprar los boletos
Si tu embarazo es de alto riesgo o tu médico te ha pedido ciertas restricciones, lo mejor es consultarle antes de asistir.
Fuera de eso, la mayoría de las embarazadas puede disfrutar un partido de futbol sin problema. La clave está en planear un poco más, caminar un poco menos y escuchar lo que tu cuerpo necesita.
Fuentes: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG).
