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¿Por qué mi hijo admira tanto a un futbolista?
Desde muy pequeños, los niños aprenden imitando. Pero no copian a cualquiera: el cerebro prefiere modelos exitosos, admirados y de alto estatus… justo lo que encarna una estrella del Mundial. Idolatrar a alguien no es un capricho, sino que es una de las herramientas con las que tu hijo construye su identidad y descubre quién quiere ser.
La psicología detrás de la admiración
Además, a esa figura le tiene cariño de verdad. Los psicólogos lo llaman “relación parasocial”: un vínculo emocional de una sola vía con alguien a quien el niño nunca ha tratado, pero a quien siente cercano, algo así como un amigo. Es un fenómeno normal y bien documentado debido a que los pequeños tratan a sus ídolos como compañeros sociales y aprenden mejor de figuras que admiran y les resultan familiares. Un ídolo es, en el fondo, un maestro al que sí le quieren hacer caso.
Y ahí está la buena noticia: esa admiración puede enseñar lo que cuesta transmitir con sermones: esfuerzo, disciplina, trabajo en equipo, levantarse después de perder. Cuando tu hijo dice “quiero entrenar como él”, está encendiendo su propia motivación.
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¿Cuándo prender el foco amarillo?
Para casi todos los niños se queda en juego, identidad y pertenencia. Pero en algunos puede deslizarse hacia algo más absorbente: cuando hay un vacío de identidad o de compañía, la fijación con el ídolo crece hasta volverse obsesiva y empieza a desplazar lo demás: amigos, escuela, sueño y otros intereses. Esa versión extrema sí se asocia con más ansiedad.
La investigación muestra que los niños que admiran sobre todo a figuras cercanas y reales, como papás, maestros o hermanos mayores, tienden a tener mejor autoestima y mejor desempeño. Dicho de otro modo: el ídolo del Mundial puede convivir sin problema, con sus héroes de casa.
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¿Qué puedes hacer? Sin arruinarle la fiesta
- Recuérdale que su ídolo es un humano: También falla, también entrenó años, también pierde.
- Convierte la admiración en acción: “¿Qué hace él que tú podrías practicar hoy?”.
- Sigue siendo su modelo número uno. Tú estás presente todos los días, el jugador no.
- Disfruta el fanatismo con él: Es un puente buenísimo para conectar.
Por: Pablo León
Es médico cirujano egresado de la Universidad La Salle con especialidad de psiquiatría y posgrado de alta especialidad en neuropsiquiatría. Tiene maestría y doctorado en Ciencias Médicas en la Universidad Nacional Autónoma de México y Universidad de California San Diego. Es director del Consejo Mexicano de Psiquiatría y del Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Actualmente es jefe de Neuropsiquiatría del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía. @psiquiatrialrs
