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Berrinches en niños: Cómo ganarle a la vergüenza y a la ansiedad
La vergüenza social y el miedo a ser juzgados como «malos papás», activa una respuesta biológica de ataque o huida. Lo que provoca que por pura ansiedad, termines perdiendo el control, gritando o cediendo a lo que tu hijo quiere, solo para que se calle rápido.
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¿Por qué da tanta ansiedad que te vean?
Para ganarle a la vergüenza, primero tienes que entender de dónde viene. Algunos psicólogos han explicado que el estrés de un papá, no lo detona el llanto de su hijo. Sino la interpretación que hace él mismo de la situación. Es muy fácil caer en las trampas mentales de los berrinches de los niños por varias razones:
- El juicio imaginario: Cuando ocurren este tipo de cosas, es normal creer que todos los que están viendo, piensan: «Qué mal educado está ese niño» o «qué mal papá tiene». Cuando muchas veces la gente ve por mera curiosidad o incluso con empatía porque también han pasado por lo mismo.
- La trampa de la perfección: De manera inconsciente, está la presión de demostrar que tenemos el control de todo lo que pasa. Lo que es biológicamente imposible cuando el cerebro de un niño entra en crisis.
- El miedo al rechazo: Los berrinches exponen la vulnerabilidad del ser humano. Haciendo que los papás se sientan expuestos y desarmados.
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Controla tu mente mientras tu hijo hace berrinche
La próxima vez que sientas que el mundo se te viene encima en pleno centro comercial, respira profundo y aplica esta mini guía de supervivencia para manejar la ansiedad ante los berrinches de los niños:
- Concéntrate en tu respiración: Antes de hablarle a tu hijo, inhala en cuatro tiempos y exhala en otros cuatro. Necesitas apagar tu propia alarma cerebral para poder ser el papá del lugar.
- Silencia tu mente: Piensa que estás dentro de una burbuja en la que solo existen tu hijo y tú. No voltees a ver quiénes están a tu alrededor, su opinión no importa en este momento.
- Ponte a su nivel: Solo de manera física. Haz contacto visual y acércate a él, la idea es romper la tensión. Dile frases cortas pero que lo contengan: «Se que estás enojado, pero aquí estoy».
- Recuerda que no es personal: Tu hijo no está intentando humillarte, simplemente su cerebro se saturó y no sabe cómo expresarlo de otra manera.
Controlar tu ansiedad ante los berrinches de los niños, no solo ayuda a que protejas tu salud mental. También le enseñas con el ejemplo, cómo se ve una persona que sabe regularse incluso en momentos difíciles.
