De acuerdo con el estudio: “Resultados cognitivos tras la epilepsia en la infancia”, publicado en el Official Journal of the International League Against Epilepsy, advierte que la aparición de epilepsia antes de los dos años de edad se asocia con un mal pronóstico cognitivo.
Lee también: El aburrimiento influye en el desarrollo de tu hijo
Epilepsia, ¿qué es?
“La epilepsia es una enfermedad crónica que se caracteriza por la presencia de crisis epilépticas que pueden ser convulsivas o no convulsivas y que se relacionan con descargas eléctricas anormales y repentinas de las neuronas en el cerebro”, explica neuróloga pediatra Matilde Ruiz García, jefa de Servicio de Neurología Pediátrica y Clínica de la Epilepsia en el Instituto Nacional de Pediatría.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 50 millones de personas en el mundo viven con epilepsia y cerca de 60% de los casos se presenta en la infancia, aunque también se puede presentar en la etapa neonatal, así como en la adolescencia y madurez.
Trastornos de aprendizaje y epilepsia
“La epilepsia no es una, sino que se presenta de diversas formas y entre el 60 al 70% de los afectados son académica y laboralmente activos. Sin embargo, también hay pacientes pueden tener trastornos de aprendizaje y, por tanto, el desarrollo cognitivo está comprometido”, indica Ruiz García, entrevistada en exclusiva para bbmundo.
Los problemas de desarrollo cognitivo asociados con la epilepsia pueden variar según la edad de inicio, la frecuencia de las crisis y el tratamiento. Entre los que se encuentran:
- Déficits de atención: dificultad para concentrarse, mantener el foco y seguir instrucciones.
- Problemas de memoria: especialmente memoria a corto plazo y dificultad para retener nueva información.
- Retraso en el lenguaje: menor desarrollo del vocabulario, comprensión y expresión verbal.
- Disminución del coeficiente intelectual (CI): en algunos casos, por crisis frecuentes o inicio temprano (antes de los dos años de edad).
- Dificultades en funciones ejecutivas: problemas para planificar, organizar, tomar decisiones o resolver problemas.
- Lentitud en el procesamiento de la información: tardan más en entender y responder a estímulos.
- Problemas de aprendizaje escolar: bajo rendimiento en lectura, escritura y matemáticas.
- Alteraciones conductuales y emocionales: mayor riesgo de ansiedad, irritabilidad o depresión, que impactan el aprendizaje.
- Afectación en habilidades sociales: dificultad para interactuar o adaptarse en entornos escolares.
“Los pacientes que viven con epilepsia a veces no alcanzan los hitos del desarrollo esperados para la edad de cada paciente. Y entonces pueden desarrollar diversos retrasos” expone Ruiz García, miembro de la Academia Mexicana de Pediatría y Neurología.
“La epilepsia puede estar presente en cualquier persona y requiere un buen diagnóstico y tratamiento, incluso, hay medicamentos que la pueden controlar e incluso curar, de allí que sea importante un diagnóstico certero”, advierte Ruiz García.
Estas son las causas de la epilepsia
La epilepsia puede tener un origen diverso, entre las causas más comunes están:
- Disfunciones genéticas:
- Alteraciones en los genes que regulan la actividad eléctrica del cerebro. Son una de las causas más frecuentes en niños, especialmente cuando no hay lesión estructural visible.
- Daño cerebral perinatal o estructural:
- Problemas durante el embarazo, parto o primeros días de vida, como falta de oxígeno (asfixia), hemorragias cerebrales o malformaciones del desarrollo del cerebro.
- Infecciones del sistema nervioso central: Enfermedades como meningitis o encefalitis que afectan el cerebro en etapas tempranas pueden dejar secuelas epilépticas.
