fbpx

, ,

¿Por qué mi hijo se porta peor conmigo? La realidad de ser mamá

/

«¿Por qué mi hijo se porta peor conmigo?» es una de las preguntas que las mamás más se hacen. Aquí te explicamos la razón científica de por qué esto pasa.

Por qué mi hijo se porta peor conmigo
Seguro te ha pasado que dejas a tu hijo con su abuela, en la escuela o hasta con su papá y la conclusión siempre es la misma: «Es un ángel». Pero en cuanto cruza la puerta o se sube al coche, parece que te lo cambiaron. Empiezan los berrinches, llora por todo y ese compartimiento hasta cierto punto es retador. Y siendo muy honestos, es inevitable no preguntarte: «¿Por qué mi hijo se porta peor conmigo?» o incluso pensar que estás haciendo algo mal como mamá.

Te puede interesar: Guía para entender el comportamiento de los niños ¡usando la empatía! 

¿Por qué mi hijo se porta peor conmigo? 

Suena raro pero no es que tu hijo se porte peor contigo, es que eres su lugar seguro. Piénsalo así: durante todo el día tu hijo está expuesto a cierta presión. Ya sea porque está en la escuela o con otras personas, los niños hacen un esfuerzo cognitivo y emocional grandísimo para poder seguir las reglas, encajar y controlar sus impulsos. Lo que es súper cansado para su cerebro que apenas está en pleno desarrollo.

Así que cuando llega contigo, su sistema nervioso se relaja. Sabe que contigo no necesita actuar, ni esforzarse de más para que lo quieran. Eres la persona que más aman y en la que más confían, pero con todo ese amor viene una responsabilidad enorme: ser el lugar en el que sacan toda su frustración, el cansancio y las emociones que guardaron. Portarse mal es su manera de decirte «aquí me siento seguro para soltar todo lo que me preocupa».

También lee: Razones para nunca decirle mal portado a un niño 

La importancia del apego seguro 

Aunque en medio de un berrinche en el super pueda parecerte lo peor, que tu hijo se desahogue contigo es una señal de apego seguro. Un niño que no confía en su mamá, no se atrevería a mostrar su peor versión por miedo al rechazo o al abandono.

Te puede interesar: ¿Por qué los niños japoneses no hacen berrinches? 

¿Cómo puedes sobrevivir este privilegio? 

Entender que no es personal ayuda a bajar los niveles de estrés, pero aquí te damos otros 3 tips para que puedas manejarlo mejor:

  1. Valida su emoción: En lugar de regañarlo luego luego, prueba diciéndole: «Parece que tuviste un día largo, estoy aquí contigo y puedes desahogarte».
  2. Mantén la calma: Si te enojas al mismo tiempo que el, el lugar seguro se rompe. Así que respira antes de reaccionar.
  3. Haz una transición: Si te has dado cuenta de que el caos llega justo cuando entran a la casa, dale 10 minutos de conexión: abrazos, juega con el. Antes de pedirle que hagas sus otras tareas.

Comparte esta nota

Más sobre este tema
, ,

Qué te pareció esta nota

0 / 5. 0

TAGS: