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Lo que ven, lo aprenden y lo reconocen
Tu crío aprende más de lo que ven que de lo que se les dice. Las experiencias que viven en su entorno es lo que integran en la forma de entender las relaciones desde cómo se expresa el cariño, cómo manejan el enojo y cómo se vinculan con otros.
Es común que como papás se quiera hacer todo bien, pero lo más importante es construir un espacio donde haya respeto, se puedan escuchar y haya seguridad emocional para saber cómo regular sus emociones. No significa que nunca haya discusiones, pero recuerda que incluso en los momentos difíciles, la forma en la que se reparan los conflictos también enseña.
Dar amor se aprende
Tu crío aprende cómo dar amor y cómo recibirlo, por eso el entorno en el que crecen incluye en lo que buscarán más adelante en sus relaciones. No copiarán exactamente lo que ven, pero sí tomarán como referencia lo que vivieron.
Además el vínculo que construyes con tu crío desde el inicio no solo impacta en el presente, sino en la forma en la que se relacionará con otros. Por eso acompañarlo desde la empatía, marcando límites desde el respeto y estar presente emocionalmente son formas de enseñar sin palabras.
El amor que le das deja huella
Cada gesto, palabras y forma de acompañar influye en la construcción de su mundo emocional y lo más importante es estar, escuchar y construir un vínculo que le dé seguridad.
Ese amor será una de sus principales referencia cuando crezca y este en búsqueda de la construcción de una relación.
