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México ocupa el octavo lugar en obesidad infantil
En el reporte realizado por el Atlas Mundial de la Obesidad se mencionó que, aunque México haya implementado nuevas políticas como el etiquetado frontal (los sellos), el aumento de peso en los menores no se ha detenido. Ya que el hecho de que ocupe el octavo lugar en obesidad infantil, es el resultado de la combinación de los siguientes factores:
- Acceso a productos ultraprocesados
- Falta de actividades al aire libre
- Aumento en el uso de pantallas
La obesidad infantil en México ya no es un problema asilado, sino una crisis que afecta por completo el desarrollo del crío: desde su metabolismo, sus emociones y su sistema cardiovascular desde los primeros años de vida.
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¿Cómo puedo saber si mi hijo está en riesgo?
En algunos casos, el love language de los papás es la comida y suelen confundir alimentarlos con ciertos alimentos, con demostrarles su amor. Pero en la mayoría de los casos, un niño con obesidad no es un niño sano.
Por eso es importante aprender a identificar cuando tu hijo está sufriendo sobrepeso. Lo puedes hacer consultando las tablas de crecimiento de la OMS con un pediatra, ya que el índice de masa corporal cambia de acuerdo con la edad y el tipo de crecimiento que tenga tu hijo.
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3 maneras de cuidar a tu hijo de la obesidad
Si te preocupa que tu hijo forme parte de las estadísticas sobre obesidad en México, aquí te dejamos tres cambios que pueden ayudarle desde hoy:
- Regla de los 20 minutos: El cerebro tarda en darse cuenta de que ya está satisfecho. Por eso es súper importante que en casa, los niños hagan comidas lentas y sin pantallas. Para que puedan disfrutar de su comida mientras su cerebro lo registra.
- Agua simple sin excepción: Por muy saludables que puedan parecer, los jugos tienen demasiada azúcar. Así que elimínalos de su dieta junto con los refrescos.
- Movimiento: Llamarle ejercicio puede parecer obligación y la idea es que los niños no lo vean de esa manera. Saltar la cuerda, jugar a las escondidas o bailar por 30 minutos son más que suficiente. El objetivo es que se mueva y no esté tres horas frente a la pantalla.
Entender que México ocupa el octavo lugar en obesidad infantil nos sirve para atrevernos a cambiar nuestra alacena. Porque más allá de prohibir, se trata de cambiar la manera en la que los críos se alimentan para asegurarles un futuro con mejor calidad de vida.
