fbpx

,

Cosas que haces por culpa con tus hijos (y no sabías)

/

A veces haces cosas por culpa sin darte cuenta. Y reconocerlo es el primer paso para que no afecte la manera en la que los acompañas.

Cosas que haces por culpa con tus hijos
Ser mamá significa tomar decisiones todo el tiempo y hay algunas que no siempre vienen desde la calma. Vienen de esa sensación que aparece cuando sientes que no estás haciendo lo suficiente o simplemente no actúas como la mamá que quieres ser. Y sin darte cuenta, haces cosas por culpa que no siempre son lo mejor para tus hijos.

Te puede interesar: Cómo dejar la culpa por trabajar y ser mamá 

Cosas que haces por culpa con tus hijos 

1. Decir que sí cuando en realidad querías decir que no 

Le das otro dulce, lo dejas desvelarse o le das permiso para hacer algo que ya le habías dicho que no. Y quizás suene fuerte, pero no estás decidiendo desde lo que tu crío necesita, sino desde el miedo a incomodarlo. Y aunque puede pasar, esta manera de actuar suele aparecer cuando entra la culpa materna.

2. Resolverle todo para que no sufra 

Puede que les ayudes demás con las tareas, te metes en cualquier problema que tiene o simplemente evitas a toda costa que se frustre. Todo con tal de que no la pase mal. Pero muchas veces, aunque no lo veas, una parte proviene del amor y la otra de la culpa materna. Esa que te hace pensar que si tu crío sufre, de alguna manera es tu responsabilidad evitar que eso pase.

También lee: ¿Cómo aprender a pedir ayuda en la maternidad sin sentir culpa? 

3. Comprarle cosas 

Después de un día súper largo o de haber tenido poca paciencia con tu crío, llega ese impulso de compensar con algo lo que te faltó. Puede ser comprándole un juguete, un dulce o simplemente teniendo un detalle extra que no tienes normalmente.

Y no es que esté mal consentir, pero cuando se vuelve una manera constante de calmar lo que sientes, puede ser una señal de que estás intentando tapar sentir culpa como mamá.

4. El conflicto es la última opción 

Hay días en los que nada más no tienes ganas de discutir, de poner límites o de pasar la parte incómoda de un berrinche. Así que cedes y no es porque de verdad creas que es lo mejor, sino porque estás cansada y hay una voz muy dentro de ti que te hace dudar de todo. Y esa es otro cara de la culpa materna.

Te puede interesar: Tu tipo de herida materna ¿define cómo eres como mamá?

¿Y qué hago con la culpa que siento? 

Sentir culpa no te hace una mala mamá. Sino todo lo contrario, habla de lo mucho que te importa hacer las cosas bien.

Empezar a darte cuenta de estos momentos es clave y si llegas a cacharte en alguna de estas situaciones, pregúntate: ¿lo estoy haciendo desde lo que mi hijo necesita o desde lo que yo siento? Eso hace un cambio enorme y te hace darte cuenta de las cosas que haces por culpa con tus hijos.

Comparte esta nota

Más sobre este tema
,

Qué te pareció esta nota

0 / 5. 0

TAGS: