No es exageración. Los críos son más vulnerables al calor porque su cuerpo todavía no regula la temperatura igual que el de un adulto. Por eso es clave saber cómo prevenirlo y qué señales no debes ignorar.
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¿Por qué tus críos son más sensibles al calor?
El cuerpo de tu hijo se calienta más rápido y suda menos que el tuyo. Eso hace que le cueste más trabajo enfriarse cuando la temperatura aumenta. Además, cuando están jugando, corriendo o nadando, muchas veces no se dan cuenta de que tienen sed o están cansados, ellos siguen hasta que su cuerpo ya está sobrecargado.
Señales de alerta que no debes ignorar
Estas son algunas señales tempranas de un golpe de calor:
- Piel muy caliente y enrojecida
- Dolor de cabeza
- Mareo o debilidad
- Náuses o vómito
- Irritabilidad o confusión
- Somnolencia excesiva
Si notas que su piel está caliente pero no está sudando, que está cansado o que responde poco, busca atención médica de inmediato.
¿Cómo prevenir un golpe de calor en vacaciones?
- Evita las horas de mayor calor. Procura que juegue al aire libre antes de las 11 de la mañana o después de las 4 de la tarde.
- Ofrece líquidos constantemente. Ofrece agua cada 20 o 30 minutos.
- Uso de ropa ligera y fresca. Usa ropa de colores claros y transpirables.
- Protege su cabeza. Un sombrero o gorra ayuda a evitar exposición directa al sol.
- Descansos frecuentes en sombra. Aunque esté en alberca o playa, necesita pausas para enfriarse.
- Nunca lo dejes en el coche. Ni solo cinco minutos. La temperatura dentro del auto puede subir la temperatura en muy poco tiempo.
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¿Qué hacer en un golpe de calor?
Llévalo a un lugar fresco de inmediato, quita el exceso de ropa y ofrécele pequeños sorbos de agua si está consciente. Si notas que está muy decaído, vomita repetidamente o pierde el conocimiento, ve al doctor.
