“En los recién nacidos y bebés, el prepucio está naturalmente adherido al glande, una condición completamente normal y se le conoce como fimosis fisiológica. Por ello, el prepucio no es retráctil y tampoco debe forzarse, ya que el cuerpo del bebé aún no está preparado para ello”, dice el experto.
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El prepucio es un tejido protector
“En el vientre de la mujer, el prepucio del bebé protege al glande de irritaciones externas como las que pueden generar el líquido amniótico y es al paso de los meses cuando el prepucio se vuelve retráctil”, indica Sánchez Nava, en entrevista exclusiva para bbmundo. Desde los 3 a 4 años el prepucio “da de sí” y comienza a ser retráctil fácilmente, “pero es clave que al lavar la zona, los padres lo hagan de forma gentil sin manipular en exceso, porque se corre el riesgo de generar desgarros, fisuras e incluso sangrados”.
¡Cuidado con estas señales!
Si tu bebé varón orina de forma adecuada, no tiene infecciones urinarias ni se está constantemente tocando significa que él está bien. Sin embargo, si tu crío presenta estos síntomas acude de inmediato con el pediatra:
- Enrojecimiento intenso en el pena
- Secreción especialmente con mal olor
- Fiebre frecuente
- Dolor o llanto al orinar
- Chorro de la orina muy débil o pausado
- Infecciones urinarias repetidas
Cuando se manipula el prepucio su piel se puede llegar a inflamar en exceso, “tanto que forma un anillo al que se llama parafimosis, condición que se convierte en una emergencia quirúrgica, puesto que comprime la circulación sanguínea del pene y, en consecuencia, se pone en riesgo el órgano masculino”, destaca el entrevistado.
¿Circuncisión sí o no?
De acuerdo con el pediatra y neonatólogo Sánchez Nava, la circuncisión es una decisión de cada familia. “Por cuestiones religiosas, higiénicas o tradiciones familiares se puede llevar a cabo, y únicamente se hará bajo consejo médico si el niño tiene alguna condición que así lo requiera, pero lo que sí debe quedar claro es que esta intervención quirúrgica se realiza en un quirófano y con personal calificado, nunca se deberá hacer una circuncisión en un consultorio médico y con personal poco capacitado”, recomienda.
Para saber cómo está el prepucio de tu bebé “acude mes a mes a una revisión con tu pediatra, quien lo tiene que revisar y si detecta alguna alteración puedan actuar a tiempo, antes de que cause una cicatriz o lesión grave”, destaca Sánchez Nava.
