Por eso, entender cómo se desarrolla y cómo puedes acompañarlo hace una gran diferencia.
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¿Qué incluye el desarrollo oral?
El desarrollo oral abarca varias funciones que trabajan juntas. No es solo el habla.
- Succión y deglución.
- Movilidad de lengua, labios y mandíbula.
- Respiración nasal adecuada.
- Masticación progresiva.
- Producción de sonidos y balbuceo.
- Cuando estas funciones maduran de forma armónica, el lenguaje fluye mejor más adelante.
Desarrollo oral del bebé por etapas
1. De 0 a 3 meses
Tu bebé se comunica llorando y succiona de forma refleja. La lactancia materna favorece el movimiento correcto de lengua y mandíbula. Además, fortalece músculos clave para el habla.
2. De 4 a 6 meses
Empieza el balbuceo. Juega con sonidos como “ah” o “gu”. También explora con la boca. Llevarse objetos es parte normal del desarrollo oral.
3. De 6 a 9 meses
Aparecen sonidos repetidos como “ba-ba” o “ma-ma”. La introducción de alimentos sólidos ayuda a ejercitar la masticación y la coordinación oral.
4. De 9 a 12 meses
Imita sonidos, entiende palabras simples y ajusta mejor los movimientos de la boca. Aquí se construye la base para las primeras palabras con intención.
¿Cómo puedes estimular el desarrollo oral en casa?
Por suerte, no necesitas ejercicios complicados. Lo cotidiano suma.
- Háblale desde el nacimiento, mirándolo a la cara.
- Responde a sus balbuceos. Así aprende turnos de comunicación.
- Favorece la lactancia materna si es posible.
- Introduce texturas adecuadas a su edad.
- Evita el uso prolongado de chupón o biberón después del año.
- Además, cantar, leer en voz alta y exagerar gestos faciales estimula músculos y lenguaje.
Señales de alerta que conviene revisar
Aunque cada bebé tiene su ritmo, hay señales que no conviene ignorar.
Por ejemplo:
- Dificultad constante para succionar o tragar.
- Respiración frecuente por la boca.
- Poco balbuceo después de los 6 meses.
- Falta de sonidos o gestos comunicativos cerca del año.
Ante dudas, consultar a un pediatra o terapeuta de lenguaje es clave.
El desarrollo oral es una inversión a largo plazo
Acompañar el desarrollo oral de tu bebé impacta su alimentación, su habla y hasta su autoestima futura. No se trata de acelerar procesos, sino de ofrecer estímulos adecuados y observar con atención.
Mientras más temprano lo acompañes, mejores bases tendrá para comunicarse.
