Esto no significa que «todo está mal», sino que están en una etapa de mucho movimiento y necesitan volver a encontrar su espacio juntos, porque una pareja no solo se cuida con grandes gestos o regalos… también con pequeñas pausas que siga transformando la relación.
1. Hablen con tranquilidad
No funciona pelear y decir todo lo que no les parece en medio de una pelea o cuando ambos están agotados. Elijan un momento de calma y digan lo que sienten sin culpar al otro.
Pueden intentar algo como: “Me hace falta pasar tiempo contigo, te extraño.” Es simple, suave y abre una puerta, pero sin pelea.
2. Pongan una mini-cita semanal
No tienen que ser salidas tan grandes.
Pueden ser:
- Un café juntos antes de que despierten los niños
- Ver un capítulo de alguna serie que ambos les guste
- Sentarse en el sillón y platicar, pero sin ningún distractor
- Caminar cinco minutos cerca de casa
3. Recuperen un ritual que antes disfrutaban
Muchas veces el vínculo regresa simplemente recordando algo que hacían juntos:
- Escuchar música mientras cocinan
- Jugar algo rápido
- Prepararse un desayuno rico algún día de la semana que sea más especial
- Platicar antes de dormir y dejar el celular a un lado
4. Hagan equipo para liberar tiempo
A veces no hay tiempo para la pareja por tantos pendientes que se tienen. Pueden repartirse tareas, turnarse con los niños o pedir apoyo un día a la semana para tener aunque sea un ratito libre.
Hacer equipo no solo ayuda, también los ayudará a unirse más y conseguir más tiempo en pareja.
5. Decidan juntos qué es prioridad y qué puede esperar
En muchas ocasiones la pareja queda al final de la lista porque todo lo demás parece ser más urgente, pero si cada quien tiene cargas distintas, el día se vuelve una montaña que por más que se trabaje no baja. Elijan qué cosas sí necesitan hacerse hoy… y cuáles pueden esperar.
