Los cambios y las emociones que experimentamos al cerrar cada ciclo pueden afectarnos de distinta manera. Muchas veces estos cambios pasan inadvertidos o simplemente los superamos sin mayor problema, pero cuando generan angustia y afectan de manera importante nuestra rutina podemos decir que se trata de una crisis.
¿Por qué a los 30?
Mucho se habla de la crisis de la edad madura, pero hay mujeres que atraviesan un periodo de dudas y conflictos existenciales al llegar a los treinta, pues esta etapa se convierte en un momento decisivo para su vida personal y profesional.
Puede ser que en esta etapa de tu vida te sientas abrumada por el trabajo, la familia o tu relación de pareja y dudes de las decisiones que has tomado hasta ahora. Sin embargo, las crisis pueden ser la oportunidad de replantear nuestras prioridades y objetivos personales.
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¿Por qué el tiempo pesa tanto?
El ritmo de vida y el estrés pueden acentuar esta sensación de angustia e incertidumbre, ya que muchas personas llegan a sentir que han perdido años de su vida atrapados en una rutina que no los hace felices. A veces el éxito profesional y la estabilidad familiar no son suficientes para hacernos sentir plenos.
Por otro lado, las mujeres nos empezamos a preocupar por los signos de la edad y nos frustramos al darnos cuenta de que ya no tenemos 20 años y que nuestro cuerpo no es como antes. Después de los treinta es más difícil bajar esos kilitos de más o aguantar las noches maratónicas sin dormir. Es decir, llega un momento en el que sentimos que estamos envejeciendo.
El trabajo, los hijos, la pareja y la familia no nos dejan mucho tiempo para nosotras mismas, lo que puede causarnos una sensación de pérdida del control de nuestra propia vida.
¿Cómo identificarla?
Algunas de las principales señales de que estás atravesando por una crisis son:
- Irritabilidad
- Cambios de humor
- Tristeza inexplicable
- Remordimiento por lo que has dejado de hacer
- Incertidumbre y miedo al futuro
- Falta de interés
- Depresión
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¿Es esto todo lo que he hecho de mi vida?
Si te has hecho esta pregunta alguna vez, puede que estés a travesando por la crisis de los 30 que se caracteriza por un vacío interior y la insatisfacción causada por la vida que llevamos.
Las crisis son momentos de decisiones importantes que pueden cambiar el rumbo de tu vida, por lo que es importante que tengas muy claros tus objetivos.
Este es el momento de hacer un alto y preguntarte:
- ¿Qué es lo que realmente quieres?
- ¿Qué tienes que hacer para lograrlo?
- ¿Cuánto tiempo te tomará hacerlo?
Habrá momentos de angustia en los que te enfrentarás a la realidad de lo que implica madurar, pero lo importante es que tengas claro qué es lo que quieres para enfocar tus esfuerzos hacia esa meta y evitar frustraciones. Todo es cuestión de redefinir tus objetivos y empezar a trabajar para lograrlos.