Todo sobre el parto inducido

Redacción bbmundo · 4 octubre, 2017

Sólo el 5% de los nacimientos se dan en la fecha que estaban calculados.

Tu bebé puede nacer entre las semanas 38 y 41 de gestación sin que su vida corra riesgo alguno, ya que su organismo cuenta con la madurez necesaria para sobrevivir fuera del útero. Cuando el trabajo de parto no comienza por sí mismo o hay algún problema en la salud del bebé o de la mamá, el médico puede recomendar el parto inducido, que consiste en provocar contracciones uterinas de forma controlada para que el nacimiento ocurra.

 

¿Cuándo es necesaria la inducción?

 
 
Es posible que tu ginecólogo sugiera el parto inducido si presentas alguna de las siguientes complicaciones:
 
 
  • Rompimiento “de fuente” o membranas: el bebé está recubierto por una bolsa que, al romperse, provoca que salga una especie de agua espesa por la vagina (líquido amniótico). Si no hay contracciones en las siguientes 12 horas, lo más prudente es recurrir al parto inducido para evitar que surja alguna infección que afecte tu salud o la del bebé
  • Posmadurez: en el pasado se consideraba normal que un bebé naciera 2 semanas después de la fecha probable de parto, en la semana 42. Actualmente si el embarazo sobrepasa la semana 41, es muy probable que el médico recomiende la inducción, pues la placenta (órgano que sustenta la vida en el vientre) tiene “fecha de caducidad”; envejece conforme avanza el embarazo y con el tiempo deja de mandar los nutrientes y oxigeno que el feto necesita, lo que le puede ocasionar la muerte
  • Corioamnionitis, infección uterina: entre el 1 y 2% de las embarazadas la presentan. Es más común en partos prematuros que de término. Una de sus complicaciones es que afecta la sangre y pulmones del bebé. Los síntomas que la madre presenta son fiebre, aumento de la frecuencia cardíaca (al igual que el feto), dolor en el útero y olor desagradable del líquido amniótico
  • Alteraciones en tu salud: la preeclampsia (aumento en presión arterial), diabetes, anomalías en la autoinmunización o el haber sufrido de enfermedades renales, cardíacas o hepáticas durante el embarazo son razones para recurrir a un parto inducido

 

¿Cómo se hace?

 

Durante la inducción es posible que el médico utilice más de dos métodos y puedas tardar entre 1 y 2 días en dilatar por completo (10 centímetros).

  • Prostaglandina: cuando el estado del cuello uterino es poco favorable, el médico sugerirá el uso de óvulos o gel de prostaglandina (hormona encargada de estimular el útero para que inicien las contracciones), que se aplicarán en la vagina. Posiblemente, seis horas después de la primera aplicación sea necesario una o más dosis de prostaglandina, además de oxitocina para acelerar el trabajo de parto. Por lo general, este tipo de procedimiento se realiza durante la noche para que al día siguiente cuentes con la energía necesaria para sobrellevar el trabajo de parto
  • Ruptura de la bolsa (amniorexis): consiste en el rompimiento del saco o bolsa que recubre al bebé, utilizando una especie de gancho pequeño y largo. Se realiza cuando el cuello uterino tiene una dilatación de 2 ó 3 centímetros. Si esto no favorece las contracciones, es posible que el ginecólogo aplique oxitocina
  • Desprendimiento de membranas: durante el examen médico, el ginecólogo introducirá uno de sus dedos (protegido con un guante esterilizado) en la vagina para separar la bolsa (que recubre al bebé) de la pared uterina. Este método funciona sólo en algunas mujeres
  • Oxitocina sintética: es una hormona que también ayuda a la contracción de los músculos uterinos. Se administra por vía intravenosa (suero). La dosis inicial siempre es pequeña y se va incrementando gradualmente hasta que inicie el período de transición del parto (tengas una contracción cada tres minutos). Debido a que las contracciones inducidas con oxitocina sintética pueden ser fuertes y comenzar bruscamente, existe un riesgo mayor de sufrimiento fetal. Por eso tu médico deberá hacer un control riguroso del bebé y útero

 

¿Qué se siente durante el parto inducido?

 

Las sensaciones son muy parecidas a las de un parto normal: las contracciones y el dolor irán aumentando conforme se acerque el nacimiento y cesarán cuando el bebé por fin salga; cada vez que tengas una contracción tu vientre se pondrá duro tal como si fuera un balón de básquet, además experimentarás molestias en la espalda y cadera e incluso fuertes cólicos.

 

De 0 a 2 centímetros de dilatación

 


A partir de que el médico te aplique alguna de las técnicas de inducción, comenzarás a entrar a la primera etapa del parto− mejor conocida como latente− que puede durar entre 6 y 8 horas.

El trabajo de parto en una mamá primeriza puede durar casi 12 horas y un poco menos en aquellas que ya han tenido bebés.

Lo que sentirás:
  • Una contracción cada 15 ó 30 minutos
  • Si has tenido otros hijos es posible que ni siquiera sientas las contracciones
  • Probablemente te sientas emocionada pero también con temor
  • Querrás conversar con tu pareja o quien te acompañe en ese momento
  • Puede que pienses que las contracciones no son tan díficiles como todo el mundo dice
 

 

Cuando tienes entre 3 y 7 centímetros


En la etapa activa del parto, que dura alrededor de 4 ó 6 horas, dilatarás hasta 7 centímetros. Es muy posible que el médico recomiende la aplicación de la epidural en esta fase.

Lo que sentirás:
  • Las contracciones ocurren cada 3 minutos
  • El dolor comenzará en parte superior del vientre y se desplazará hacia abajo, debido a que la cabeza del bebé está encajándose en tu cadera para poder salir
  • Si las membranas que recubren al bebé aún no se han roto, es posible que el médico lo haga para ayudar a que el parto progrese
  • En vez de querer platicar, te mantendrás más atenta a lo que le sucede en tu cuerpo
  • Deseas tener cerca a tu pareja o alguien de tu confianza
  • Empezarás a buscar alguna posición que calme los dolores
 
 

A punto de nacer

 


Durante la fase de transición, las contracciones serán mucho más seguidas. Para la mayoría de las mujeres es la etapa más difícil del parto, pero afortunadamente es la más corta: dura entre 15 minutos y 2 horas.
 
Lo que sentirás:
  • Cada contracción durará entre 60 y 90 minutos y se presenta de 1 a 3 minutos. Es decir, descansarás casi un minuto y al siguiente estarás con una contracción
  • Quizá te moleste que te toquen o hablen
  • Algunas mujeres sienten que han perdido el control de la situación y lloran, algo que de alguna manera es cierto pues el trabajo de parto no se detendrá hasta que el bebé haya nacido
  • Deseo intenso de pujar, como si tuvieras urgencia de ir al baño

 

Complicaciones

 

El 70 y 80% de los partos inducidos terminan siendo vaginales y sin complicaciones. Pero en caso de haber, estas son algunas:

  • Tener una cesárea: las probabilidades de que el parto termine siendo una cesárea son de un 20 y 30%. Generalmente se recurre a ella cuando los métodos de inducción, como el rompimiento de membranas o bolsa, han fallado
  • Nacimiento asistido: aumentan las posibilidades de tener que sacar al bebé con fórceps o ventosa. Estos instrumentos pueden dejar marcas o producir inflamación en la cabeza del niño que con el tiempo desaparecerán, además, si el ginecólogo no tiene la capacitación adecuada, puede dañar la vagina
  • Sobreestimulación: cuando se utiliza oxitocina o prostaglandina, hay un cierto peligro de que se inicien contracciones anormales y se produzca un desagarre en el útero, también una baja presión arterial y bajo sodio en la sangre que pueden causar ataques epilépticos en la madre
  • Nacimiento prematuro: si la fecha probable de parto no es segura, ya sea porque no se tiene el día exacto de la última regla o la mamá era irregular, puede que al provocar el parto, el bebé sea prematuro y tenga algunos problemas que requieran atención médica

La inducción del parto tiene más probabilidades de ser exitosa cuando:

  • Ya se ha tenido anteriormente un parto vaginal
  • El cuello uterino está dilatado
  • El bebé cuenta con el tamaño promedio y su cabeza se encuentra encajada en la pelvis de la madre

Existen situaciones en las cuales está contraindicado el parto inducido, las más comunes son:

  • Placenta previa: es cuando la placenta se encuentra en la parte inferior del útero, a nivel del cuello, lo que impide la salida del bebé durante el parto y también pone en peligro su vida
  • Presentación poco adecuada: el bebé no está en posición céfalica (de cabeza), es decir, puede que sus nalgas, espalda, muslos o rodillas se encuentren en primer lugar al momento del nacimiento, lo que puede traer complicaciones
  • Más de 2 cesáreas: se incrementa el riesgo de ruptura uterina, poniendo en peligro la vida del bebé y de la mamá
  • Embarazo múltiple: cuando el nacimiento involucra a más de un bebé, es mejor utilizar otros métodos para ayudar a su nacimiento
  • Herpes genital o infecciones por virus del papiloma humano: existe la posibilidad de contagiar al bebé por medio del parto vaginal
  • Fecha de última menstruación incierta: hay mujeres que llegan reglar en los primeros meses de su embarazo, lo que complica conocer la fecha aproximada del parto. Cuando se recurre al parto inducido quizá se tenga a un bebé prematuro

Cuando el parto ha pasado de la fecha aproximada, existen técnicas naturales que pueden ayudar a acelerar el nacimiento. Sin embargo, antes de practicar alguna debes consultar con tu médico.

  • Tener relaciones sexuales: el semen contiene algunas hormonas de prostaglandina que podrían contribuir a la estimulación de las contracciones, según diversos expertos
  • Estimulación de los pezones: por medio de esta acción se libera la hormona oxitocina, también responsable de las contracciones uterinas. Algunos estudios han encontrado que induce el parto en un lapso de 3 días
  • Hierbas y remedios caseros: existe diversas hierbas que ocasionan el parto, pero algunas son peligrosas porque pueden estimular el útero en exceso. La mayoría de las parteras saben cómo usarlas

 

Fuentes de consulta

 

Con el apoyo del Dr. Luis Fernando Escobar Ponce, Ginecólogo y Biólogo de la reproducción
El embarazo semana a semana de Lesley Regan.
Larousse del embarazo de Dra. Anne Théu.
www.nlm.nih.gov
www.embarazo.sutterhealth.org
www.noah-health.org

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