
Acabas de hacerte la prueba y salió positiva. Ya fuiste con el doctor y confirmó el diagnóstico, ¡estás embarazada! Después de decírselo a tu pareja y amigos, sabes que tu jefe debe estar al tanto pero definitivamente no sabes cómo hacerlo y te sientes un poco nerviosa, ¿es tu caso?
La verdad es que el éxito de la noticia dependerá de cómo te lleves con él y de qué postura tenga la empresa respecto a las empleadas que esperan bebés. Si te preocupa, debes actuar con cautela.
Te sugerimos no mencionárselo hasta después de la semana 20, cuando los riesgos de aborto son considerablemente menores, y aprovechar para demostrarle que aún con cinco meses de embarazo eres capaz de realizar tus labores bien y en forma.
Un buen momento para hacerlo es cuando haya concluido un proyecto exitoso en el que hayas participado, de esa manera le enviarás el mensaje contundente: tu bebé no afecta tu productividad.
Por el contrario, si crees que no le molestaría saberlo, comunícaselo cuanto antes y pídele que te asesore para tramitar tus prestaciones.

Shhh… La guía definitiva para enseñarle a tu bebé a dormir


En México, la ley te otorga 90 días que puedes tomar antes y después del parto o todos juntos tras el nacimiento; además tu derecho es recibir atención médica durante y después de estos nueves meses.
En la Clínica del Seguro Social a la que estés asignada, el médico llevará la secuencia de tu gestación y faltando mes y medio para que nazca tu bebé, deberá preguntarte cómo quieres tomarla. Cuando lo hayas decidido y tengas el formato, llévalo al departamento de Recursos Humanos de tu empresa y sigue sus indicaciones.
Considera que:
- Si no tienes complicaciones y tu lugar de trabajo es seguro, no tienes por qué renunciar.
- Si tu área es insegura o no se adecua a tus necesidades, podrías solicitar un cambio durante esta etapa.
- En caso de que estés en una oficina, tu ginecólogo te sugerirá descansar dos semanas antes del parto y si eres mesera, vendedora o debes estar más de cuatro horas de pie, dos y media.