Sin embargo, las actividades que sí podrían llegar a ser perjudiciales son aquellas que implican levantarse muchas veces, pasar mucho tiempo de pie o las labores que exponen a las mujeres a ciertos productos químicos o factores medioambientales de alto riesgo.
Tips de bienestar
- Si tu trabajo requiere que permanezcas mucho tiempo de pie, busca la manera de reducir las horas que debas estar parada hacia la segunda mitad de tu embarazo. Esto no significa que estar mucho tiempo de pie afecte la salud de tu bebé, pero esta actividad suele empeorar las molestias habituales del embarazo como el cansancio, el dolor de espalda, las várices y la hinchazón de piernas.
- Si tu trabajo requiere cargar cosas pesadas debes asegurarte de que siempre te levantes correctamente: doblando las rodillas y manteniendo la espalda derecha. Después del segundo trimestre, procura reducir el peso que levantas y la frecuencia con que lo haces.
- Aunque trabajar por muchas horas no es peligroso para ti ni para el bebé, recuerda que las jornadas largas pueden agotarte y lo que necesitas es conservar toda tu energía.
- Algunos trabajos involucrados con médicos, dentistas o industrias pueden representar un riesgo para tu bebé, ya que implican la exposición a productos químicos, rayos X y distintas sustancias tóxicas. Si trabajas en alguno de estos sectores, no dejes de consultar a tu médico para que él determine si tu trabajo representa un peligro real para tu bebé.