Ya debutaste como mamá y uno de los momentos cruciales que vivirás será cuando bañes a tu bebé.
La hora ideal
De preferencia a media mañana cuando el clima es templado y sobre todo antes de alimentarlo para evitar que se quede dormido.
Checklist de básicos
Jabón y esponja
Toalla
Algodón para nariz y oídos
Pomada protectora para la zona del pañal
Crema
Ropa
Pañales
Cepillo de cerdas suaves
Las primeras consideraciones
Si bien es cierto que puedes bañarlo en una tina desde su primer día de nacido, los pediatras recomiendan que optes por limpiarlo únicamente con una esponja, centrándote en la cara y el área del pañal, sobre todo para cuidar la cicatrización del cordón umbilical
Este tipo de aseo lo puedes realizar en una mesa o en tus piernas. Si usas una superficie dura, asegúrate que esté lo suficientemente acolchada para que tu hijo esté cómodo y no pueda rodarse fácilmente
Pon especial atención en las zonas con pliegues –detrás de las orejas, debajo de la barbilla y genitales– y retira perfectamente todo el jabón, pasando varias veces la esponja limpia
¡Al agua!
La habitación debe estar a una temperatura agradable, alrededor de los 22° C
Templa el agua hasta que quede a 36° o 37° C, usa el codo para sentirla
No llenes la tina si aún no sientes que puedes sostenerlo de forma segura
Coloca una toalla mediana en el fondo de la bañera para hacerla menos resbalosa
Sostén su cabeza de modo que descanse sobre tu antebrazo y tu mano quede debajo de su axila
Si al meterlo extiende sus brazos hacia fuera con las palmas hacia arriba, está presentando el reflejo de moro, una reacción instantánea ante la sensación de inestabilidad. Para que no suceda colócale pedazos de esponja o unos calcetines enrollados en las manos, así sentirá que está agarrado de algo
Lava primero su cuerpo, después la cara y la cabeza
Si tiene costras de leche, frótalas con un poco de aceite para removerlas. Retira el jabón con una toalla húmeda (pásala dos veces)
Para lavar los genitales, si es niño no te preocupes si el prepucio está adherido al glande, se suele corregir con el tiempo, si es niña límpiala con un paño o un trozo de algodón de adelante hacia atrás
Utiliza una toalla suave para secarlo bien pero sin frotarlo
Cuando termines revisa la piel de tu hijo, si presenta alguna erupción o cambio y no disminuye a los pocos minutos, llévalo con el pediatra.