Lo que debes saber antes de bañarlo

Redacción bbmundo · 7 agosto, 2017

Bañar a un recién nacido es uno de los retos más confusos que deben afrontar los papás.

Los tres cuidados básicos para que tu bebé se desarrolle sanamente son la alimentación, el sueño y la higiene. En este último es fundamental el baño; hacerlo es tan instintivo que parece una tarea facilísima. Pero cuando llega la hora, es común que entres en pánico.

Nadie te enseña cómo debes limpiarlo, a cargarlo bien, cómo hacer que se sienta cómodo, etcétera. Por eso preparamos una guía rápida con los tips básicos que debes dominar antes de meterlo a la tina.

  • ¿Baño diario?: los recién nacidos no necesitan bañarse todos los días. Recuerda establecer una rutina y preguntarle a su pediatra cuál es la cantidad idónea de baños. 
  • Preparación: no lo hagas con prisa, tómate tu tiempo y pon todo lo que necesitas cerca de la bañera (jabón, toallas, cremas, peine, ropa y un juguete). Asegúrate que la habitación esté a una temperatura entre 22 y 24 ºC y cierra las ventanas para que no se hagan corrientes de aire.
  • Agua: la temperatura debe ser la misma que la del cuerpo (36-37 ºC). Se puede controlar bien con un termómetro normal o metiendo el codo desnudo.

  • Jabón, shampoo y esponja: debes usar jabones especiales para bebé o neutros para que el pH de su piel no se desequilibre. La esponja debe ser suave y de preferencia natural.
  • Duración: no debe prolongarse demasiado, sobre todo en el primer trimestre, pues a esta edad no regula bien su temperatura corporal. Mantenlo en el agua solo el tiempo necesario para el baño y sácalo antes de que el agua se enfríe.
  • Técnica: esto puede ser lo más difícil, prueba con este método: pasa el brazo izquierdo bajo la nuca, de forma que sirva de apoyo a su cabecita, siguiendo a lo largo de su espalda para sujetar con la mano su muslo izquierdo. Así queda el brazo derecho para manipularlo.
  • Toalla: tiene que ser exclusiva del bebé y de material suave. No lo frotes con ella porque podría lastimar o irritar su piel. Para secarlo dale pequeñas palmadas y deja que la toalla absorba la humedad.

  • Limpia sus orejas: no uses ningún tipo de cotonete o hisopo. Mejor seca con un algodón o gasa la parte exterior de estos orificios.
  • Limpia su nariz: uno de los errores más comunes al intentar limpiar su nariz es hacerlo con cotonetes. Esto no la limpia, solo introduce más el moco, y si no lo haces con cuidado puedes lastimarlo. Para mantener la higiene nasal de tu bebé, usa una solución salina que ayude a humectar y limpiar los conductos nasales como Afrin Pure Sea, además de ser 100% natural y es seguro para los bebés.

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